El exministro de Hacienda y actual candidato presidencial, Mauricio Cárdenas Santamaría, envió una carta dirigida a María Corina Machado, al presidente de Ecuador, Daniel Noboa Azín, y al presidente de Panamá, José Raúl Mulino Quintero, en la que fija una postura política frente a la crisis venezolana, reconoce los resultados electorales en ese país y plantea una iniciativa de cooperación regional en materia de seguridad.
En el documento, Cárdenas se refiere al arresto de Nicolás Maduro como un hecho determinante para la región. “Recibí con esperanza la noticia del arresto del dictador y usurpador Nicolás Maduro, jefe de un régimen que por más de dos décadas ha sometido al pueblo venezolano a vivir bajo una tiranía”, señala el candidato, al considerar que este episodio “marca un punto de inflexión histórico para Venezuela y para toda América”.
El aspirante presidencial asegura que su postura refleja “losж҉Ӏол *”— no, remove corruption; just proceed.
Desde una perspectiva personal y política, Cárdenas afirma que reconoce la legitimidad de los resultados electorales en Venezuela y, en consecuencia, a Edmundo González Urrutia como jefe de Estado. En la carta sostiene que “reconozco plenamente la legitimidad de los resultados electorales en Venezuela y, por lo tanto, reconozco a Edmundo González Urrutia como Presidente legítimo de la República Bolivariana de Venezuela”.
De igual forma, el candidato colombiano expresa su respaldo a María Corina Machado, a quien reconoce como figura central del proceso político venezolano. En el texto afirma que la reconoce “como la líder moral y política del proceso de recuperación de la democracia liberal venezolana”, y agrega que “no hay nadie más capacitado ni legitimado para liderar Venezuela que ustedes”, en referencia tanto a González Urrutia como a Machado.
Cárdenas también se pronuncia sobre los desafíos que enfrenta el país vecino en una eventual transición política. Advierte sobre los riesgos derivados de la fragilidad social, aunque insiste en que el restablecimiento del orden democrático no puede aplazarse. “Evitar el conflicto, la violencia y el desorden es un imperativo”, señala, pero subraya que “restaurar plenamente la institucionalidad democrática tras años de una dictadura criminal debe ser un objetivo inaplazable”.
Uno de los puntos centrales del documento es la propuesta de una estrategia regional de seguridad denominada Plan Gran Colombia. Según explica, se trataría de “una iniciativa estratégica coordinada entre Colombia, Venezuela, Ecuador y Panamá”, orientada a enfrentar de manera conjunta a los grupos armados ilegales y a las organizaciones narcoterroristas que operan en estos países. En la carta sostiene que “si el crimen es transnacional, la respuesta debe ser igualmente transnacional”.
El candidato plantea que esta estrategia cuente con el apoyo de Estados Unidos, pero aclara que no se trataría de una intervención militar directa. “Este plan debe contar con una activa cooperación de los Estados Unidos, no con pie de fuerza, sino con tecnología, información, capacidades de inteligencia y apoyo a la justicia”, con el objetivo de proteger los territorios y a los ciudadanos de los países involucrados.
Finalmente, Cárdenas señala que su propuesta tiene como propósito central apoyar la reconstrucción institucional de Venezuela y fortalecer el progreso regional. En el cierre del documento afirma que la iniciativa busca avanzar “bajo sistemas legítimos e independientes, unidos por su compromiso con la libertad, la justicia, la democracia y la dignidad humana”.




