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Los tiempos difíciles los crean las personas débiles.

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Por: Carlos Andrés Echavarría Blandón.

El proverbio oriental “los tiempos difíciles crean hombres fuertes, los hombres fuertes crean tiempos fáciles, los tiempos fáciles crean hombres débiles y los hombres débiles crean tiempos difíciles”, es aplicable plenamente a la coyuntura actual de Colombia, en donde un grupo de personas tienen destruido todo el aparato productivo del país, con el fin de EXIGIR DERECHOS, que según ellos, el Estado les debe garantizar solo por el hecho de existir.

La gran mayoría de Derechos son de carácter positivo, eso significa que alguien tiene que pagar por ellos, por lo tanto, cuando los manifestantes gritan, “queremos el Derecho a la Educación”, están diciendo realmente que quieren que alguien les page su educación; cuando claman, “queremos Derecho a la Salud”, significa que quieren que alguien le pague al médico que los atiente y compre los fármacos que requieren, y cuando piden, “exigimos una Renta Universal” significa que quieren que otro produzca dinero para que se los regale a ellos que no quieren trabajar.

Está tan distorsionada la realidad de las personas que asisten a las manifestaciones y pregonan éstas frases, que piensan que un papel firmado, llamado Constitución Política, les dará todo el mundo utópico en el que sueñan y no comprenden que para llegar a un Estado de Bienestar, la Constitución puede ser un instrumento benéfico cuando atrae la inversión, seduce a los empresarios y genera confianza en el país, pero, cuando se convierte en una fuente inagotable de Derechos que deben ser pagados por los creadores de riqueza, simplemente actúa como una bomba de destrucción masiva que no deja más que cenizas, caos, hambre y muerte.

Los promotores del paro tienen como fin convocar a una nueva Asamblea Nacional Constituyente, para crear un Estado Benefactor en donde todos los Derechos serán incluidos y brindados desde el Estado, eso es precisamente lo que buscan y el gobierno del presidente Duque con su miopía habitual no lo ha entendido.

Si las personas que hoy creen que una nueva constitución sería la solución a sus problemas, deberían estudiar como son las cartas magnas de los países desarrollados, no las actuales, sino las que emplearon para llegar a su posición actual y se encontrarían inmediatamente con dos modelos básicos: Uno lleno de Derechos y Garantías para los ciudadanos; y otro con Funciones muy básicas y limitadas que separa el Estado y el Libre Comercio.

Todos los países de ideologías socialistas y socialdemócratas, tienen unas constituciones llenas de Derechos y Beneficios que son solo letra muerta. El Estado solo puede administrar lo que le ingresa y ese modelo ahuyenta la inversión, aleja a los capitales y expulsa a los más capaces, debido a que se hace un trato desigual ante la Ley para las personas que generan riqueza. Un caso típico de Robin Hood en donde queda muy claro de que si te esfuerzas y generas riqueza, el Estado inmediatamente te va a castigar quitándote todos los beneficios de tu esfuerzo para dárselo a otros y por lo tanto, solo quedan dos opciones, emigrar o ser parte del sistema que recibe subsidios cada vez menores.

Las constituciones socialdemócratas siempre vienen acompañadas con un componente indivisible, el cual es que el Estado es el responsable de administrar todos los beneficios, por ello, siempre buscan que todos los derechos sean suministrados por entidades de índole estatal y no privadas. La razón es simple, “el que parte y reparte se queda con la mejor parte” y es allí donde los ciudadanos se convierten en súbditos de los políticos de turno, ya que tienen la potestad de decidir sobre la adjudicación de los beneficios, por ello, los líderes populistas al llegar al poder buscan implementar la mayor cantidad de subsidios posibles para las personas “más necesitadas”, quienes comprenden que su bono o consignación depende de que ese político o ese partido siga en el poder, creando un círculo de miseria difícil de romper.

No hay mejor programa social que la generación de empleo, y eso se logra desde la iniciativa privada y no desde el Estado, por lo tanto, se debe seducir a los inversionistas para que lleven su capital al país. Para logarlo de debe analizar el segundo modelo de Constitución, la de los países que adoptaron por la separación del Estado y del Libre Mercado. Esos países comprendieron que el desarrollo se da cuando el Estado es un juez que se encarga de resolver las disputas entre sus ciudadanos, y que la iniciativa privada sea el motor de desarrollo de la economía creando los millones de empleos que se necesitan para sacar adelante a un país. Cada nuevo empleo es un subsidio menos y un aportante más a la vida económica del país, lo cual entendió perfectamente Suecia a mediados de los 80´s cuando por su Constitución socialdemócrata, llena de derechos, llena de obligaciones por parte del Estado y llena de impuestos para los más capaces, literalmente, quebraron al país y el cambio fue hacia un nuevo modelo en donde se liberalizó la economía, se entregaron a los privados la mayoría de los servicios públicos, se bajaron impuestos a la empresas, se quitaron subsidios al desempleo, bonos de comida, se implementaron los vouchers educativos, etc., que permitieron que la inversión extranjera llegara y hoy es la segunda economía más libre del mundo con un nivel de calidad de vida nunca antes visto por los suecos, “tiempos difíciles, hacen hombres fuertes” y ese sacrificio durante la transición logró el objetivo de sacar al país del desastre que una constitución socialdemócrata había creado.

Chile sería el contraejemplo, “tiempos fáciles crean hombres débiles”, el país austral se cansó de la constitución que lo convirtió en ejemplo de desarrollo para américa latina y el mundo entero, no hay indicador en el cual Chile no haya sobresalido dentro del continente y la diferencia abismal de la Chile comunista de Allende con la Chile actual hizo que las personas creyeran que la riqueza era lo común y por manipulación de unos grupos como los que atacan hoy a Colombia, permitieron que se llevara a las urnas la solicitud del cambio de constitución. “Los hombres débiles crean tiempos difíciles” y es debido a que los escritores de la nueva carta magna del país del sur, son en su mayoría Socialistas y Socialdemócratas, lo que hace suponer que la nueva constitución de Chile será 100% socialdemócrata e incluso será aplaudida por entidades como la ONU y muchas ONG´s, pero en unos pocos años, Chile volverá a ser un país pobre como lo ha sido en su mayor parte del tiempo de su corta vida republicana y se recordará a esos 30 años en los que actuó la Constitución Liberal como la época de la prosperidad.

La “derechita” cobarde de Chile permitió que su país sucumbiera a los vándalos “clamantes” de Derechos, ¿será que los colombianos seremos tan pusilánimes como el presidente Duque y nos dejaremos quitar el país por no dar la batalla de las ideas?