La licitación para la construcción de la segunda línea del Metro de Bogotá fue declarada desierta luego de que no se recibieran propuestas dentro del plazo establecido.
Así lo confirmó el alcalde Carlos Fernando Galán, tras conocerse una comunicación formal del único grupo que permanecía habilitado para presentar oferta, en la que anunció su retiro del proceso por dificultades internas en la conformación del consorcio.
El plazo para la entrega de propuestas vencía a las 10:00 de la mañana de este martes 20 de enero. Minutos antes, el APCA Unión L2 Bogotá Metro Rail, integrado por Sacyr Concesiones Colombia Participadas II S.A.S., Acciona Concesiones S.L. y Construcciones y Auxiliares Ferroviarias (CAF) Investment Projects S.A., informó que no presentaría su propuesta.
Según lo expuesto en la comunicación enviada a la Empresa Metro de Bogotá (EMB), la decisión obedeció a la imposibilidad de reconfigurar la asociación tras el retiro de uno de sus integrantes, lo que llevó a la búsqueda fallida de un nuevo socio.
Ante este escenario, el alcalde Galán explicó que la declaratoria de desierta no implica la suspensión del proyecto. Señaló que la segunda línea del Metro continúa dentro de la planeación de la ciudad y que el proceso será relanzado mediante una licitación pública internacional en el mes de febrero. De acuerdo con el mandatario, el proyecto cuenta con respaldo financiero de la banca multilateral, créditos ya estructurados y el soporte del convenio de cofinanciación, elementos que, aseguró, permiten avanzar con un esquema más consolidado.
En la misma línea, el gerente de la Empresa Metro de Bogotá, Leónidas Narváez, indicó que la reapertura del proceso incluirá una fase amplia de divulgación dirigida a firmas internacionales interesadas en participar. El nuevo cronograma contempla un plazo cercano a siete meses para la presentación de ofertas, lo que llevaría el cierre de la etapa de recepción hacia septiembre de 2026. Posteriormente, se iniciaría el proceso de evaluación técnica y económica.
Según las proyecciones oficiales, la adjudicación del contrato podría realizarse durante el primer semestre de 2027. Una vez surtido ese trámite, la suscripción del acta de inicio se estima para finales de ese mismo año. La planificación actual prevé que la segunda línea del Metro entre en operación en 2035, de acuerdo con los tiempos establecidos para este tipo de obras de infraestructura.
Desde la Empresa Metro de Bogotá se reiteró que la nueva licitación buscará ampliar el número de posibles oferentes y fortalecer la competencia, aprovechando el nivel de madurez técnica y financiera alcanzado por el proyecto. La entidad señaló que el retiro del consorcio obedeció a decisiones internas de sus integrantes y no a cambios en las condiciones del proceso licitatorio.
La segunda línea del Metro es uno de los proyectos estratégicos de movilidad para la capital y su desarrollo se mantiene dentro de la agenda distrital, mientras se avanza en la estructuración del nuevo proceso de selección.





