La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) manifestó su preocupación por las acciones judiciales anunciadas desde la campaña del candidato a la Presidencia, Abelardo de la Espriella, contra la columnista Ana Bejarano Ricaurte, que además hace parte del Consejo Directivo de la Fundación.
Esto, tras la publicación de la columna de opinión titulada “Alex y Abelardo”, difundida el 11 de enero de 2026 en los medios Cambio y Los Danieles. La FLIP, expuso por medio de su sitio web, que el texto abordó cuestionamientos de interés público relacionados con la trayectoria profesional y el discurso político de De la Espriella, en particular su relación con Alex Saab.
La organización consideró preocupante que, como respuesta a una columna de opinión, el equipo de campaña anunciara la posible interposición de tutelas y otros mecanismos judiciales contra la columnista, advertencia que fue difundida mediante un comunicado de prensa.
En ese documento, la campaña rechazó el contenido de la columna y calificó varias afirmaciones como falsas o imprecisas, pese a que la autora se basó en fuentes, investigaciones y reportes previamente publicados por otros medios, periodistas e instituciones.
Para la FLIP, la solicitud de rectificación en este contexto reforzó la inquietud por un eventual uso del aparato judicial como mecanismo de presión frente al ejercicio del periodismo crítico.
En este sentido, la Fundación recordó que la crítica a figuras públicas, especialmente a quienes aspiraban a cargos de elección popular, contaba con una protección reforzada en una sociedad democrática.
Así mismo, citó pronunciamientos del Sistema Interamericano de Derechos Humanos, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y de la Corte Constitucional colombiana, que habían señalado que las personas con participación activa en la vida pública debían tener un mayor umbral de tolerancia frente al escrutinio y la crítica, en especial durante procesos electorales.
En el mismo orden de ideas, se advirtió que el uso reiterado de acciones judiciales contra periodistas y columnistas podía configurar prácticas de acoso judicial, conocidas como SLAPP, cuyo impacto económico y emocional suele inducir a la autocensura. Recordó además que la Corte Interamericana de Derechos Humanos había establecido que el abuso de mecanismos judiciales generaba un efecto silenciador que afectaba tanto a los comunicadores como al derecho de la sociedad a estar informada.
Finalmente, la FLIP señaló que existían antecedentes en los que Abelardo de la Espriella había recurrido a acciones legales para responder a cuestionamientos periodísticos y llamó a las personas candidatas y aspirantes a cargos públicos a actuar con responsabilidad frente a la prensa.





