La Fiscalía General de la Nación informó que llamó a juicio al empresario barranquillero Julio Gerlein Echavarría y a los abogados Teodoro Antonio Deyongh Salcedo y Diego Luis Muñetón Restrepo, por su presunta participación en un caso de soborno en actuación penal, relacionado con intentos de silenciar a la excongresista Aida Merlano.
De acuerdo con el ente acusador, los hechos investigados se remontaron a septiembre de 2019, cuando Merlano se encontraba recluida en la cárcel El Buen Pastor de Bogotá.
Según la investigación, se habrían realizado ofrecimientos económicos con el objetivo de que la excongresista se abstuviera de declarar ante la Fiscalía General de la Nación y la Corte Suprema de Justicia sobre presuntos hechos de corrupción electoral que podrían comprometer a influyentes clanes políticos de la región Caribe.
La Fiscalía señaló que Gerlein fue imputado en calidad de coautor, mientras que los abogados Deyongh y Muñetón fueron procesados como determinador y autor material, respectivamente.
En el escrito de acusación se indicó además que Gerlein habría coordinado contactos desde el interior de la cárcel y facilitado la intermediación de los juristas para presentar las propuestas económicas.
Según el expediente, uno de los ofrecimientos iniciales habría ascendido a $3.000 millones de pesos, monto que posteriormente se habría incrementado hasta $3.500 millones, condicionado a que Merlano no mencionara a la familia Gerlein en sus declaraciones judiciales.
Adicionalmente, la Fiscalía sostuvo que el abogado Diego Luis Muñetón habría entregado 500 millones de pesos a la excongresista, supuestamente destinados a gastos médicos de su hijo y honorarios legales.
La investigación también recogió elementos que señalaron una posible participación de Gerlein en la organización de la fuga de Merlano, ocurrida el 1 de octubre de 2019, durante una cita odontológica en el norte de Bogotá, esto además fue expuesto en audiencias realizadas en junio de 2025.
Durante el proceso judicial, la Juez 25 Penal de Conocimiento de Bogotá negó a Aida Merlano el reconocimiento como víctima dentro del caso, al considerar que no se demostró la existencia de un daño que le permitiera ostentar dicha condición procesal.
En las audiencias, tanto Julio Gerlein como los abogados Deyongh y Muñetón se declararon inocentes y no aceptaron los cargos formulados por la Fiscalía. Por su parte, la defensa del empresario sostuvo que su cliente habría sido objeto de presuntas extorsiones relacionadas con el proceso.
Cabe mencionar que, el caso tuvo origen en denuncias presentadas por la defensa de Aida Merlano, quien comenzó a colaborar con la justicia tras ser condenada por delitos relacionados con la compra de votos y la violación de topes electorales en el Atlántico.






