El mercado de fichajes de la Major League Soccer (MLS) ha dado un giro inesperado que tiene como protagonista al capitán de la Selección Colombia: James Rodríguez. Con el Mundial 2026 asomándose en el horizonte, el volante cucuteño entiende que no puede permitirse la inactividad. Su posible llegada al Columbus Crew no solo es una movida deportiva estratégica, sino un golpe sobre la mesa en términos financieros y jerárquicos.

Las cifras que rodean la negociación han dejado claro que el equipo de Ohio está dispuesto a todo por el colombiano. De concretarse el acuerdo, James se convertiría automáticamente en el futbolista mejor pagado de la plantilla, con un salario anual que ronda los 5 millones de dólares (aproximadamente 18 mil millones de pesos colombianos).
Para poner esto en perspectiva, la estructura salarial del club sufriría un cambio de mando inmediato. Hasta ahora, el jugador con los ingresos más altos en el Columbus Crew es el uruguayo Diego Rossi, quien percibe algo más de 3 millones de dólares por temporada. La llegada de James no solo rompería ese techo, sino que lo situaría como uno de los jugadores franquicia más mediáticos de toda la liga, solo por detrás de figuras como Lionel Messi.

Para James, la MLS representa el escenario ideal por tres razones fundamentales:
- Ritmo de competencia: La liga ha crecido en intensidad y le permitiría mantener la forma física necesaria para las eliminatorias y la cita mundialista.
- Cercanía logística: Estar en Estados Unidos facilita los desplazamientos para unirse a la concentración de la Selección Colombia.
- Protagonismo absoluto: En el esquema del Columbus Crew, James sería el eje central del juego, algo que ha extrañado en sus últimos pasos por clubes europeos y suramericanos.
El tiempo corre. Con la temporada de la MLS a punto de iniciar, el «10» necesita cerrar su vinculación lo antes posible para realizar una pretemporada completa. Para el técnico del Columbus Crew y la afición, recibir a un jugador con la visión de juego y la pegada de James es un sueño que podría convertirlos en serios candidatos al título.
Para Colombia, ver a su referente brillando en la liga donde se jugará la próxima Copa del Mundo es la mejor noticia posible. La pelota está ahora en el campo de James: firmar el contrato que lo convierta en el rey de Ohio y asegurar su camino hacia su último gran baile mundialista.



