El senador y candidato presidencial Iván Cepeda dirigió una comunicación a los integrantes de las Fuerzas Militares y de la Policía Nacional en la que aseguró que, de llegar a la Casa de Nariño, mantendrá las medidas salariales, prestacionales y pensionales adoptadas durante el actual Gobierno.
La carta, fechada en Bogotá el 18 de febrero de 2026 y suscrita como aspirante a la Presidencia por el Pacto Histórico, está dirigida a “Señoras y señores integrantes de las Fuerzas Militares y de la Policía Nacional” y comienza con un saludo respetuoso a los miembros de la Fuerza Pública.
En el documento, Cepeda señala que su propósito es anunciar, “con precisión y sin retórica innecesaria”, su “firme compromiso para mantener y ampliar los avances concretos que en estos años han fortalecido la calidad de vida del personal que sirve al país en los distintos componentes de la Fuerza Pública”.
El candidato afirma que ha sido informado sobre versiones que circulan en medio del debate electoral, según las cuales, de resultar elegido, afectaría los derechos laborales de militares y policías. “Se ha intentado convencer a sectores de la institucionalidad que, de ser elegido Presidente de la República, yo afectaría los derechos laborales de los militares y policías del país”, indica en la comunicación.
Frente a ello, sostiene que, como dirigente político con opción de convertirse en Jefe de Estado y Comandante Supremo de la Fuerza Pública, considera necesario fijar de manera anticipada los principios que orientarían su eventual Gobierno. En ese sentido, afirma: “no modificaré las medidas en materia salarial, prestacional o pensional que ha tomado el actual gobierno que preside Gustavo Petro Urrego”, y agrega que estudiará la forma de “seguir ampliando y consolidando las decisiones que lleven al pleno ejercicio de sus derechos económicos y sociales, priorizando su nivelación salarial”.
Cepeda también se refiere al papel institucional de la Fuerza Pública y señala que la democracia colombiana requiere Fuerzas Militares y de Policía “sólidas, profesionales, con garantías de bienestar para su base y con la plena dignidad que exige su misión constitucional”.
En la carta destaca que dicha misión comprende “garantizar la defensa de la soberanía, la integridad del territorio y el orden constitucional, mediante el uso legítimo y proporcional de la fuerza”, así como contribuir “a la protección de la población, la estabilización del territorio y la construcción de condiciones duraderas de paz”.





