El próximo domingo 1 de febrero se llevará a cabo la apertura del puesto fronterizo de Rafah, ubicado entre la Franja de Gaza y Egipto. El anunció fue hecho por el gobierno de Israel, es decir que se permitirá un tránsito limitado y controlado de personas.
De acuerdo con la información, el anunció se hizo en el marco de los acuerdos establecidos tras el alto el fuego vigente en la región. Es de indicar que el cruce es el único paso fronterizo que conecta directamente a Gaza con Egipto y ha sido históricamente un punto clave para la movilidad de civiles palestinos, así como para la entrada y salida de suministros humanitarios.
Cabe recordar que su funcionamiento ha estado sujeto a restricciones prolongadas debido al conflicto armado y a las condiciones de seguridad en la zona.
A través de un comunicado del Coordinador de Actividades del Gobierno en los Territorios (Gogat), el organismo israelí encargado de la administración de los asuntos civiles en los territorios palestinos ocupados. En el documento, la entidad indicó que la reapertura se realizará conforme a los términos del alto el fuego y permitirá la circulación de personas en ambas direcciones, aunque bajo controles específicos.
De acuerdo con la información oficial, el tránsito por el paso fronterizo será limitado, sin que hasta el momento se hayan detallado cifras exactas sobre el número de personas que podrán cruzar ni los criterios operativos que se aplicarán durante esta fase inicial. Las autoridades señalaron que el funcionamiento del cruce estará sujeto a mecanismos de supervisión y coordinación.
El lado gazatí del cruce de Rafah ha permanecido bajo control militar israelí desde la ofensiva desarrollada en el sur de la Franja de Gaza en mayo de 2024. Esta situación se mantuvo a pesar de que, según los términos iniciales del alto el fuego negociado en octubre del año pasado con la mediación del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el paso debía reabrirse en una etapa temprana del acuerdo.
La reapertura anunciada representa un cambio en la dinámica del control fronterizo y se produce luego de meses de cierre casi total del paso, lo que limitó significativamente la movilidad de la población gazatí. Durante ese periodo, Rafah operó de manera intermitente o permaneció cerrado, dependiendo de las condiciones de seguridad establecidas por las autoridades israelíes.
El cruce fronterizo de Rafah ha sido considerado un punto estratégico no solo por su ubicación geográfica, sino también por su relevancia en el contexto humanitario y diplomático. A través de este paso, miles de personas han podido acceder a tratamientos médicos, reunirse con familiares o desplazarse por razones humanitarias en distintos momentos del conflicto.





