Familiares de personas detenidas por motivos políticos se concentraron el día de hoy, 18 de febrero frente a la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ubicada en Caracas, con el fin de denunciar el incumplimiento de las excarcelaciones anunciadas por las autoridades y exigir la liberación de todos los presos políticos en el país.
De acuerdo a reportes de medios nacionales e internacionales, la manifestación tuvo lugar en las inmediaciones de la Torre Parque Ávila, en el sector de Altamira, donde funcionan oficinas del sistema de Naciones Unidas, entre ellas el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Allí acudieron diferentes personas con pancartas, consignas y numerosas fotografías de los detenidos políticos, los asistentes reclamaron que se materializaran las liberaciones prometidas por voceros oficiales.
En la concentración se hicieron diferentes consignas como “Que sean todos” y “No queremos perdón, exigimos libertad”, en este sentido, los familiares expresaron su descontento por la falta de avances en los procesos de excarcelación; dado que, a pesar de que después de que los Estados Unidos, en cabeza de Trump, desarrolló un operativo ampliamente criticado en el país donde se capturó a Nicolás Maduro, y la vicepresidente Delcy Rodríguez asumió como jefe de Estado.
En este sentido, diferentes personas, defensores de derechos humanos, y activistas, también solicitaron la intervención de organismos internacionales para verificar las condiciones de reclusión y el estado de salud de los detenidos, así como la participación de la Cruz Roja para constatar posibles irregularidades en los centros de detención.
La protesta por su parte, se desarrolló en un contexto de movilizaciones sostenidas, incluso desde semanas antes, familiares y allegados mantenían vigilias frente a distintas sedes policiales.
En detalle, en la sede de la Policía Nacional Bolivariana conocida como Zona 7, varias personas iniciaron una huelga de hambre luego de que no se concretaran las liberaciones anunciadas por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez.
Durante la concentración ante la ONU, representantes de organizaciones defensoras de derechos humanos acompañaron a los familiares, el coordinador general de Provea, Óscar Murillo, señaló que no correspondía supeditar la liberación de los detenidos a la eventual aprobación de una ley de amnistía y sostuvo que los casos debían resolverse con base en el respeto al debido proceso.
Al cierre de la jornada, familiares informaron que entregaron un documento a funcionarios de Naciones Unidas en el que solicitaron la libertad plena de los presos políticos y pidieron que las agencias del organismo multilateral verificaran directamente las condiciones de detención.
La movilización formó parte de un grupo de acciones que buscaban visibilizar la situación de más de 600 personas que, según los denunciantes, permanecían privadas de libertad por razones políticas.






