sábado, julio 31, 2021
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EPM, su futuro está en juego

Por: Piedad Patricia Restrepo

A 45 días de finalizar el contrato CT-2012-000036, es decir, el mandato para la construcción del proyecto de generación de energía eléctrica más importante en la historia de nuestro país, Hidroituango, una palabra ronda las cabezas de miles de trabajadores, empresarios, empleados de EPM, bancos, organizaciones sociales y ciudadanos: incertidumbre.

Y es esa incertidumbre, nacida con episodios ya relatados que han afectado el Gobierno Corporativo de EPM, una de las razones que dio origen a la veeduría ciudadana Todos por Medellín, desde donde hemos estado atentos, con rigor y respeto, al devenir de los hechos que marcarán en gran medida la sostenibilidad de nuestra preciada empresa pública, el futuro de la inversión social en la Ciudad y la provisión de la demanda energética en Colombia para los próximos años.

Luego de estudiar la información financiera, técnica y legal disponible, y de sopesar los escenarios de renovación o no continuidad del contrato entre EPM y el Consorcio CCC, queremos hacer, desde la preocupación legítima de nuestra Veeduría, una invitación pública a EPM y los contratistas para que, con ánimo conciliatorio, y con independencia de los términos, lleguen a un acuerdo que pueda asegurar el cumplimiento de los plazos estimados para la entrada en operación de Hidroituango.

Son varias las razones concretas de nuestra invitación. Es un hecho, más que una opinión, que la única garantía de cumplir con el compromiso de generación de energía de Hidroituango en el primer semestre de 2022 es que el contratista continúe, sin interrupciones, la ejecución de esta obra. El cambio de un contratista a otro, en el caso de que EPM lo tenga previsto, requeriría de procesos técnicos, legales y logísticos, que irremediablemente alejarían a la Empresa de la meta de generación que inicia con la primera turbina en 2022.

Desde lo financiero, el escenario de un nuevo atraso en Hidroituango representaría, para el Grupo EPM, la pérdida de confianza de las calificadoras de riesgo, prestamistas internacionales y tenedores de bonos en la capacidad de pago de sus obligaciones financieras en los términos pactados, particularmente los vencimientos de créditos en los años 2027 y 2029 superiores a 1.000 millones de dólares. Este hecho afectaría de manera inmediata las transferencias de EPM al municipio de Medellín, que se prevé crecerán alrededor de $ 500.000 millones por año, desde la puesta en marcha de Hidroituango.

La importancia de Hidroituango para el país es enorme. Este proyecto representa entre el 4,5 % y el 7,6 % de la demanda energética adicional de Colombia, promedio anual, hasta el 2029. No es casualidad que el presidente Iván Duque, en respuesta a la incertidumbre, solicite “acelerar y mantener [el proyecto] conforme al cronograma, que se mantengan los ciclos de contratación previstos para finalizar el año, que continuemos el año entrante con el cronograma de obra y que nosotros tengamos en el primer semestre del 2022 las turbinas instaladas y funcionando.”

Ante la incertidumbre, decisiones responsables y valientes. Es por ello que invitamos a EPM y al Consorcio CCC a construir escenarios de confianza para garantizar el cumplimiento del propósito superior que es la puesta en marcha de Hidroituango en los tiempos pactados. La sostenibilidad de la empresa es lo que está en juego y con ella, la oferta energética del país y cuantiosos recursos para la inversión social del municipio de Medellín.

* Todos por Medellín
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