El Ejército de Estados Unidos informó sobre la destrucción de dos supuestas narcolanchas en una operación militar desarrollada el miércoles 31 de diciembre de 2025, acción que dejó cinco personas muertas, según el balance divulgado por el Comando Sur estadounidense. El anuncio se realizó a través de un mensaje publicado en X, en el que no se precisó la ubicación exacta del ataque.
De acuerdo con la información oficial, la operación estuvo dirigida contra dos embarcaciones que, según inteligencia estadounidense, eran operadas por organizaciones calificadas por Washington como terroristas y transitaban por rutas identificadas del narcotráfico.
El Comando Sur señaló que tres personas murieron en la primera lancha y dos en la segunda durante la acción militar. El comunicado estuvo acompañado por un video de corta duración que muestra el bombardeo sobre las embarcaciones.
Este operativo se convirtió en el segundo ataque de este tipo en menos de 48 horas. Horas antes, el 30 de diciembre, el mismo comando militar había reportado la destrucción de otras tres lanchas y la muerte de al menos dos de sus ocupantes, también en el marco de la denominada operación Lanza del Sur.
En ninguno de los casos, las autoridades estadounidenses especificaron si las acciones se llevaron a cabo en el sur del Caribe o en el Pacífico oriental.
Desde septiembre de 2025, EE. UU. ha informado la destrucción de más de 40 embarcaciones consideradas por Estados Unidos como vinculadas al narcotráfico, así como un saldo aproximado de 110 personas muertas durante estas operaciones.
Las acciones forman parte de una estrategia más amplia que incluye un despliegue militar sostenido en el Caribe sur, descrito por el Pentágono como uno de los más significativos de las últimas décadas en esa región.
Funcionarios estadounidenses han señalado que estas operaciones buscan frenar el flujo de drogas hacia territorio norteamericano y aumentar la presión sobre el gobierno venezolano de Nicolás Maduro, al que EE. UU. acusa de liderar un “narcoestado”. Trump ha manifestado que el país se encuentra en lo que ha descrito como un “conflicto armado” con organizaciones del narcotráfico que operan en la región.
De manera paralela, el Gobierno estadounidense ha sostenido que autoridades venezolanas han tomado control de instalaciones y activos pertenecientes a empresas petroleras de origen estadounidense. En ese contexto, Washington ha anunciado y ejecutado la confiscación de buques que transportaban crudo venezolano, acciones que, según la administración Trump, se enmarcan en medidas de presión económica y política.
A estas operaciones se suma un ataque con drones ocurrido días atrás contra un área de atraque que, según fuentes citadas por medios internacionales, era utilizada por narcotraficantes en Venezuela.
De acuerdo con personas familiarizadas con la operación, esta acción habría contado con participación de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y representaría la primera intervención directa conocida de Estados Unidos sobre un objetivo en territorio venezolano desde el inicio de esta campaña en septiembre. Las autoridades estadounidenses no han ofrecido detalles adicionales sobre las zonas exactas de los ataques ni sobre eventuales coordinaciones con otros países de la región.





