Un nuevo ataque en contra de una embarcación en el océano Pacífico que, según el Comando Sur estadounidense, estaba vinculada con rutas de narcotráfico. El reporte fue enttegado por parte de las fuerzas armadas de Estados Unidos.
De acuerdo con la información en el operativo murieron dos personas que las autoridades militares identificaron como presuntos narcotraficantes, informaron fuentes oficiales.
El ataque se llevó a cabo en aguas internacionales del Pacífico Oriental, cerca de las costas de Colombia, en el marco de una campaña militar contra embarcaciones que el gobierno estadounidense considera usadas para el contrabando de drogas a través de rutas marítimas. El Comando Sur indicó que la acción se realizó luego de que supuestamente la inteligencia confirmara la presencia de una narcolancha transitando por una zona usada para transportar estupefacientes.
Con este nuevo episodio, el número de personas fallecidas en operaciones similares se eleva a al menos 128 desde que la campaña fue anunciada en septiembre de 2025 por la administración de Estados Unidos. Estas acciones han incluido decenas de ataques contra embarcaciones en el Caribe y el Pacífico, de acuerdo con los datos divulgados por fuentes oficiales y reportes periodísticos.
La campaña ha sido descrita por las autoridades estadounidenses como parte de los esfuerzos para interrumpir el tráfico de drogas que, según Washington, tiene como destino principal el mercado de Estados Unidos. Las fuerzas militares han divulgado información a través de redes sociales y comunicados respecto a las acciones ejecutadas, atribuyendo a estas embarcaciones participación en operaciones de narcotráfico transitando por corredores marítimos conocidos.
En varios de los comunicados oficiales, las autoridades han calificado a los tripulantes de estos botes como “narcoterroristas”. Sin embargo, en numerosas ocasiones no se ha presentado evidencia pública que vincule de manera directa las embarcaciones atacadas con el tráfico de drogas. Esto ha generado debates sobre la legalidad y justificación de estas operaciones, que se han extendido desde aguas del Caribe hasta el Pacífico.
Las acciones forman parte de lo que las fuerzas estadounidenses han denominado una campaña multinacional, aunque mayoritariamente liderada por Estados Unidos. Los ataques se han producido principalmente en aguas internacionales, y la información oficial señala que se han llevado a cabo bajo el argumento de enfrentar organizaciones criminales que operan a través de medios marítimos.
Mientras el gobierno estadounidense defiende estas operaciones como necesarias para contrarrestar el flujo de drogas ilícitas, diversos sectores han planteado interrogantes sobre la base legal de las acciones en alta mar y los mecanismos de identificación de las embarcaciones atacadas. Las autoridades de Estados Unidos han insistido en que estas acciones se enmarcan dentro de una respuesta contra redes de narcotráfico transnacional.
Las operaciones de este tipo han continuado a lo largo de varios meses, con reportes de múltiples ataques y un acumulado de víctimas. Las fuerzas estadounidenses han señalado que no se han registrado bajas entre su personal durante estas acciones, y han difundido videos y reportes en los que muestran las embarcaciones mientras se ejecutan las acciones militares.
Las autoridades mantienen activo el seguimiento de las rutas marítimas y la ejecución de operaciones similares como parte de la estrategia que aseguran tiene como objetivo desarticular las redes de tráfico de drogas que operan en la región.






