Ecopetrol, la empresa más grande y estratégica del país, completó esta semana la conformación de su junta directiva para el periodo 2025-2029, luego de la realización de una asamblea extraordinaria de accionistas convocada por la Nación a través del Ministerio de Hacienda. En el encuentro se eligieron tres nuevos integrantes del máximo órgano de dirección de la compañía, en un proceso que combinó decisiones calificadas como históricas con cuestionamientos por parte de algunos accionistas minoritarios.
La convocatoria se dio en un momento clave para la petrolera estatal, que tenía dos vacantes en su junta tras las renuncias de Mónica de Greiff y Guillermo García Realpe. De Greiff dejó su cargo en medio de desacuerdos frente a decisiones estratégicas de la compañía, mientras que García Realpe argumentó razones personales para apartarse del órgano directivo.
Uno de los hechos más relevantes de la jornada fue la incorporación, por primera vez en la historia de Ecopetrol, de un representante de los trabajadores en la junta directiva. Esta posibilidad se abrió tras una modificación estatutaria aprobada en noviembre pasado, cuando los accionistas avalaron que un empleado de la compañía tuviera asiento en el máximo órgano de gobierno corporativo. En enero, luego de un proceso interno que generó debate y críticas, fue elegido César Eduardo Loza para ocupar esa silla.
Durante la asamblea, el ministro de Hacienda, Germán Ávila Plaza, quien presidió la sesión en representación de la Nación, destacó la decisión como un avance en la democratización de la empresa. Según afirmó, la inclusión de los trabajadores en la junta se enmarca en una visión de participación más amplia y de fortalecimiento del diálogo interno dentro de la compañía.
La llegada de Loza fue calificada por varios accionistas como un “hecho histórico”, al considerar que permite llevar al órgano directivo la voz de quienes hacen parte de la operación diaria de la empresa. Sin embargo, otros inversionistas manifestaron preocupación por el rumbo general de Ecopetrol y por la conformación de la plancha sometida a votación.
Junto al representante de los trabajadores, la asamblea eligió a Carolina Arias Hurtado y a Juan Gonzalo Castaño como nuevos miembros de la junta. Arias es administradora ambiental, con formación de posgrado en desarrollo territorial y estudios doctorales en desarrollo, y ha trabajado como investigadora y asesora en temas de extractivismo y transición energética. Castaño, por su parte, es ingeniero de petróleos con maestrías en ingeniería y una amplia trayectoria en el sector de hidrocarburos, incluida una carrera de más de dos décadas en Ecopetrol hasta 2021.
A pesar de la aprobación mayoritaria de la plancha, el proceso no estuvo exento de reparos. Representantes de fondos de pensiones y cesantías como Colfondos y Porvenir dejaron constancia de su voto negativo. Juan Nicolás Poveda Jiménez, vocero de Colfondos, señaló que algunos de los candidatos no acreditaban, a su juicio, las calidades técnicas y la experiencia necesarias para integrar la junta de una compañía con la complejidad y el peso estratégico de Ecopetrol.
Desde Porvenir, William Caraballo advirtió que el proceso estuvo marcado por falta de información suficiente sobre los perfiles postulados y cuestionó la eliminación de uno de los miembros independientes, al considerar que esto debilita los contrapesos y los mecanismos de control diseñados para proteger a los accionistas minoritarios. También expresó reparos frente a la recategorización de Hildebrando Vélez Galeano, quien pasó de ser miembro patrimonial a independiente, señalando que este tipo de ajustes pueden generar señales de riesgo institucional.
La nueva junta directiva mantiene a varios de sus integrantes actuales, entre ellos Ángela María Robledo, quien continúa como miembro independiente y presidenta del órgano; Tatiana Roa, Alberto José Merlano, Ricardo Rodríguez Yee y Luis Felipe Henao, quienes aportan perfiles diversos desde lo académico, lo técnico y lo administrativo. Por el contrario, dejó su cargo Álvaro Torres, ingeniero electricista con amplia trayectoria internacional en el sector energético.
La votación final reflejó un respaldo amplio a la plancha propuesta. El 95,17 % de las acciones representadas votaron a favor, frente a un 4,81 % en contra, con porcentajes marginales de abstención y voto en blanco. Aunque el resultado aseguró la conformación de la junta sin mayores sobresaltos, los reparos expresados por algunos inversionistas dejaron en evidencia las tensiones que persisten en torno al gobierno corporativo de la empresa.
Desde el Gobierno Nacional, el ministro Ávila reiteró que la administración del presidente Gustavo Petro busca una evolución “progresiva y razonable” de Ecopetrol, orientada a que la compañía siga siendo un pilar fiscal y energético del país, al tiempo que se prepara para aportar a la transición energética.
Con la nueva junta en funciones, Ecopetrol enfrenta el reto de tomar decisiones estratégicas en un contexto de cambios regulatorios, debates sobre el futuro de los hidrocarburos y exigencias crecientes de transparencia y solidez institucional. La composición del órgano directivo y el equilibrio entre independencia, representación estatal y participación de los trabajadores serán claves para el rumbo que adopte la empresa en los próximos años.





