El municipio de Bello, Antioquia atraviesa una de sus crisis institucionales y operativas más complejas de los últimos años. La alcaldesa Lorena González ha endurecido su discurso frente a la empresa Interaseo, manifestando abiertamente su intención de gestionar un cambio de operador para la recolección de residuos sólidos en la ciudad.
Esta postura surge tras cumplirse el plazo de un mes que la mandataria otorgó a la compañía para corregir fallas críticas en el servicio, un ultimátum que, según la administración, no arrojó los resultados esperados.

«En Bello no vamos a tolerar un servicio de aseo deficiente», afirmó la alcaldesa en un reciente pronunciamiento. González informó que ya se han iniciado acciones ante la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios y que el equipo jurídico de la alcaldía avanza en el análisis para sustituir al actual prestador. La prioridad, asegura, es recuperar el orden y la salud pública, afectados por la acumulación de desechos en puntos críticos del espacio público.
Sin embargo, el debate ha trascendido las oficinas de la Alcaldía. A través de redes sociales, la ciudadanía ha planteado interrogantes que matizan la responsabilidad de Interaseo. Muchos bellanitas cuestionan si la crisis se debe exclusivamente a la ineficiencia operativa o si existe un problema de fondo relacionado con la falta de cultura ciudadana.

Videos y fotografías compartidos por usuarios muestran cómo, en diversos sectores, los residuos son depositados fuera de los horarios establecidos, lo que genera focos de contaminación independientemente de la frecuencia de recolección. En este sentido, la propia alcaldesa reconoció que se trata de una responsabilidad compartida, haciendo un llamado a la disciplina en la disposición de desechos.

Otro punto de fricción es el papel de la administración municipal en la vigilancia. Parte de la comunidad reclama que la administración no ha ejercido un control sancionatorio lo suficientemente riguroso, ni para la empresa ni para los ciudadanos infractores. «Faltan comparendos ambientales y una pedagogía más agresiva», señalan algunos habitantes en los canales digitales de la institución.
Ante el anuncio del posible cambio de operador, la empresa Bello Aseo ha manifestado su disposición al diálogo. La compañía ha invitado a la administración municipal a trabajar en equipo, argumentando que la solución definitiva no radica únicamente en el cambio de contratos, sino en un fortalecimiento mutuo que incluya mejores rutas, frecuencias optimizadas y, fundamentalmente, una campaña de cultura ciudadana liderada por ambas partes.
Por ahora, la alcaldía ha habilitado una línea de WhatsApp (301 726 71 72) para que los ciudadanos reporten puntos críticos de basura en tiempo real. El desenlace de esta pugna institucional determinará no solo quién recogerá los desechos en Bello, sino si la ciudad es capaz de superar un problema estructural de convivencia y civismo.





