sábado, octubre 16, 2021
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Colombia…heridas que no sanarán

Por Victor Hugo Galeano

La sabiduría popular indica que si lanzamos una bola de nieve desde la cima de la montaña se puede perder el control de esta y causar daños inimaginables.

El llamado Comité Nacional del Paro, que no entiendo el por qué se declara nacional, con unos fines absolutamente políticos y sin medir las consecuencias, lanzo a Colombia a un movimiento que como una bola de nieve se les puede salir de las manos y que está creando en nuestro país profundas heridas que tardaran en sanar muchos, pero muchos años.

Personajes como Gustavo Bolívar un revolucionario de estrato seis que logro su fortuna gracias a sus historias sobre tetas y muñecas dentro del narcotráfico, ahora como un adalid de la justicia y solo por hacer esa oposición toxica al gobierno legítimamente elegido por un voto popular y una mayoría, desde su yate en Miami indica a los cuatro vientos que Colombia está gobernado por una dictadura, si esto tuviera un mínimo porcentaje de certeza, Sr. Bolívar usted no estaría en la nómina del congreso como legislador, lo más seguro es que como ocurre en los regímenes totalitarios de izquierda sería un preso más de la oposición.

En un muy bien organizado plan, ONGs, políticos, periodistas y artistas se han encargado de contar al mundo las “atrocidades que el Estado hace a los manifestantes pacíficos” destacando los abusos de fuerza de las autoridades, que son condenables y deben ser investigados y castigados, pero se les olvida decir como hubo tortura y abuso sexual a una patrullera de la policía en Cali, como varios policías sufrieron el intento de ser quemados vivos, como un Capitán de la Policía fue asesinado a puñaladas por evitar un saqueo, como muchos miembros de la fuerza pública sufren heridas de gravedad, como miles de comercios han sido saqueados, como los sistemas de transporte público han sido vandalizados o destruidos en su totalidad, como por los barrios populares de Bogotá sujetos armados en motocicletas intimidan a los comerciantes para que cierren sus locales, como miles de personas deben caminar largas jornadas para ir a trabajar o regresar a sus casas violentando su derecho a la movilidad.

El daño a nivel internacional para nuestro país es incalculable, a menos de un mes del inicio de las marchas, bloqueos y protestas, el balance es poco alentador:  ya comenzaron los ajustes hacia debajo de las calificadoras de riesgo que comprometen el futuro económico del país así como la inversión extranjera, se encarece la inmensa deuda que se ha tenido que adquirir Colombia para enfrentar la crisis generada por la pandemia, nos pone en un riesgo de un alza en la inflación, las navieras que atracan en los puertos  del país, hoy anuncian que suspenden sus operaciones por causa de la interrupción del trasporte por carretera hacia los terminales marítimos, incumplimientos de compromisos con exportaciones como el café y otros productos algunos perecederos que de paso ponen al borde de la quiebra a agricultores e industriales,  miles de empleos de empresas que deben cerrar sus plantas de producción y hasta el tener que declinar compromisos deportivos internacionales como es la Copa América.

¿Y en realidad hay interés de negociar o el único objetivo es poner de rodillas al Gobierno Nacional? Que se puede pensar cuando a las puertas de entrar al sitio donde se busca un acuerdo se anuncia con énfasis y hasta agresividad que el paro continua y se hacen llamados a enormes marchas para los próximos días, que responsabilidad le recae a estos dirigentes del paro al hacer estos anuncios en medio de un país que está al borde del colapso hospitalario por un virus que mata cerca 500 personas diarias y que sus bloqueos, concentraciones y marchas comprometen el suministro de insumos hospitalarios, el plan de vacunación nacional y exponen la gente a contagios masivos.

Lo cierto es que hoy gracias a lo que vivimos la canasta familiar vale el doble o más, si es que el desabastecimiento le permite encontrar que poner en el carrito, que hay que hacer colas de horas para conseguir combustible en muchas ciudades, que muchos de los que protestan concretamente no saben el por qué y que quieren, que hay manipulación para sembrar la anarquía y el caos, que el desempleo se va a aumentar y que no hay certeza que los 500, 2000, 10000 o máximo 20000 personas que se han concentrado en ciudades como Bogotá representen a todos los habitantes de la capital.

Y por último señores del Comité del Paro, no miren solo el presente, recuerden que el gobierno Duque ya va de salida y las heridas profundas que se están generando seguirán abiertas para el próximo Presidente sea quien sea y no le va ser fácil recuperar un país que ustedes decidieron hundir.

@lunado27

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