Colombia fue aceptada oficialmente como miembro número 33 de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), organismo autónomo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde) y máxima autoridad técnica mundial en política energética.
Con esta decisión, el país se integró al grupo de naciones que participan en la definición de lineamientos sobre seguridad energética, expansión de fuentes limpias y eficiencia a nivel global.
El Gobierno nacional señaló que el ingreso a la AIE reflejó el proceso de Transición Energética impulsado durante la administración del presidente Gustavo Petro, orientado a reducir la dependencia de los combustibles fósiles, ampliar el acceso a la energía eléctrica, generar empleo e impulsar la reindustrialización bajo criterios de sostenibilidad.
Según el comunicado oficial, en los últimos tres años y medio la participación de energías limpias en la producción pasó de 2 % a 16 %, en línea con los compromisos del Acuerdo de París.
Se atribuyó este avance al fortalecimiento de la arquitectura institucional del sector energético, con participación de entidades del ramo, el Ministerio de Hacienda y el Departamento Nacional de Planeación (DNP), que actuó como Secretaría Técnica ante la Ocde.
La directora del DNP, Natalia Irene Molina, afirmó que esa articulación permitió cumplir los estándares exigidos por la AIE y sostuvo que el país demostró capacidad técnica para enfrentar crisis globales y avanzar hacia un sistema descarbonizado sin comprometer la estabilidad macroeconómica.
Durante el proceso de evaluación, Colombia consolidó instrumentos como el Programa de Restricción de la Demanda y el Manual de Emergencias Energéticas. Además, contó con el acompañamiento de la AIE mediante la Hoja de Ruta hacia Cero Emisiones Netas 2050, concebida como guía estratégica para la transición.
El director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, destacó que la adhesión de Colombia representó un hito que respaldó el compromiso del país con un sistema energético seguro, sostenible e inclusivo. También subrayó la importancia de la cooperación internacional en un contexto de transformación de los mercados energéticos.
Tras la aceptación, Colombia debía avanzar en la firma de adhesión ante el Congreso de la República y completar el proceso interno de ratificación de tratados internacionales. La membresía plena entraría en vigor una vez culminaran esos pasos formales y se depositara el instrumento correspondiente ante el Depositario.
De acuerdo con el Gobierno, la incorporación a la AIE posicionó al país en la agenda energética internacional, fortaleció su cooperación en materia de soberanía energética y abrió oportunidades para atraer inversión estratégica destinada a infraestructura del sector.






