Investigadores confirmaron la existencia de un nuevo género de venado que habita los Andes del norte, un hallazgo que refuerza la singularidad de la biodiversidad de la región.
El anuncio fue realizado por el Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt, entidad adscrita al Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, dedicada al estudio de la biodiversidad y su relación con el bienestar humano.
El Instituto Humboldt, creado en 1993 y con sedes en Villa de Leyva, Bogotá y Palmira, informó a través de sus canales oficiales que un equipo de científicos reclasificó a una especie de venado andino, lo que permitió reconocer a un género completamente nuevo.
La información fue publicada originalmente por el diario El Espectador, con esto en cuenta, y según lo mencionado en el sitio web del Instituto, la especie, conocida científicamente como Andinocervus rufinus, pertenecía originalmente al género Mazama.
Pero, análisis genéticos recientes demostraron que se trata de un linaje evolutivo independiente, que además se aseguró no tiene equivalentes conocidos en otras regiones del mundo.
Por lo que, los investigadores propusieron su reubicación taxonómica en un nuevo género, llamado Andinocervus. De igual forma, en el artículo publicado por El Espectador, con información de Humboldt se explicó que este pequeño venado se distribuye en zonas montañosas de Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela, donde habita bosques montanos y páramos entre los 1.000 y 3.700 metros sobre el nivel del mar.
Y además que es considerado como uno de los cérvidos más pequeños de Sudamérica, con un peso que oscilaba entre 10 y 15 kilogramos. Por otra parte, se mencionó que entre sus rasgos más distintivos se encontraban el pelaje rojizo, las patas oscuras y una marcada coloración facial, con manchas claras en la barbilla y la nariz.
Pero, que la característica clave que permitió diferenciarlo de especies similares se encontró en su estructura ósea, donde el animal presenta una fosa lagrimal, llamada también preorbital, que es, de acuerdo a los expertos, notablemente profunda, constituyéndose como un rasgo poco común entre los venados y decisivo para su identificación taxonómica.
En otro orden de ideas, se expuso que el estudio que respaldó esta reclasificación fue publicado en la revista científica Zootaxa y estuvo liderado por Héctor E. Ramírez-Chaves, investigador de la Universidad de Caldas.
Además de que en el trabajo participaron también Darwin M. Morales-Martínez, Alexandra Cardona Giraldo, Óscar Castellanos, Óscar Ospina, Paula A. Ossa-López, Fredy A. Rivera-Pérez y Elkin A. Noguera-Urbano.Desde el Instituto Humboldt subrayaron que el reconocimiento de este nuevo género tiene implicaciones directas para la conservación.
Actualmente, Andinocervus rufinus está clasificado como una especie vulnerable, debido a que sus poblaciones son reducidas y están fragmentadas por la geografía andina. Además, enfrenta amenazas como, la cacería, los atropellamientos en carreteras cercanas a áreas protegidas, entre las que se encuentra el Parque Nacional Natural Los Nevados.





