La reunión entre los presidentes Gustavo Petro y Donald Trump en la Casa Blanca dejó un balance centrado en la reactivación del diálogo directo entre Colombia y Estados Unidos tras meses de tensiones diplomáticas.
El encuentro, realizado en la Oficina Oval y con una duración cercana a dos horas, se enfocó en temas de cooperación bilateral, especialmente en materia de lucha contra el narcotráfico y asuntos regionales.
La cita se concretó luego de una llamada previa entre los mandatarios que permitió reabrir canales de comunicación entre ambos gobiernos. A la reunión asistieron la canciller Rosa Yolanda Villavicencio, el embajador de Colombia en Estados Unidos, Daniel García-Peña, y el ministro de Defensa, Pedro Sánchez. Por la delegación estadounidense participaron el vicepresidente J. D. Vance, el secretario de Estado Marco Rubio y el senador Bernie Moreno.
Tras el encuentro, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó que el objetivo fue sostener un intercambio directo entre los mandatarios en Washington.
Petro se refirió a la reunión a través de una rueda de prensa posterior al encuentro donde mencionó que el diálogo forma parte de su agenda como jefe de Estado para fortalecer la relación bilateral en la lucha contra el narcotráfico. Antes del encuentro, el mandatario aseguró que su prioridad era mantener una cooperación enfocada en la vida y la paz en los territorios afectados por economías ilegales.
Petro, por su parte, sostuvo que Colombia ha experimentado directamente los efectos del narcotráfico y que la política antidrogas debe considerar impactos humanos y territoriales. Señaló que parte de su trayectoria política ha estado vinculada a denunciar estructuras criminales y reiteró que su presencia en Washington buscaba consolidar canales institucionales de diálogo.
Durante la rueda de prensa, Trump calificó el encuentro como “un honor” y señaló que su administración mantiene interés en fortalecer la cooperación con Colombia en materia de seguridad hemisférica. Subrayó que la lucha contra el narcotráfico seguirá siendo un eje prioritario y mencionó la necesidad de combinar acciones contra organizaciones criminales con políticas dirigidas a las comunidades rurales.
El embajador Daniel García-Peña, quien participó en la reunión, explicó en entrevistas recientes que uno de los ejes centrales fue la cooperación antidrogas. Según relató, ambos gobiernos coincidieron en la necesidad de combinar apoyo a comunidades rurales con acciones contra estructuras criminales.
También indicó que el Presidente estadounidense manifestó interés en el papel que Colombia puede desempeñar frente a la situación en Venezuela y en la participación de empresas energéticas en escenarios regionales.
García-Peña describió que el ambiente del encuentro permitió desarrollar una conversación directa entre los jefes de Estado, en la que se abordaron puntos de coincidencia pese a diferencias previas. Señaló que la agenda incluyó referencias a la relación histórica entre ambos países y a la continuidad de mecanismos de cooperación institucional.
Tras finalizar la reunión, regresó a la sede de la Embajada de Colombia en Washington como parte de su agenda oficial en Estados Unidos, que contempla actividades políticas, académicas y encuentros con distintos sectores.






