Más de 52 trabajadores administrativos en embajadas y consulados de Colombia en el exterior han sido desvinculados en las últimas semanas, una decisión que ha despertado preocupación en distintos sectores por el impacto que podría tener en la preparación de los procesos electorales fuera del país. Los cargos afectados cumplen funciones clave en la logística y coordinación del voto de los colombianos en el exterior, especialmente de cara a las elecciones previstas para los próximos meses.
De acuerdo con la información conocida, los movimientos se han concentrado en representaciones diplomáticas de América y Europa y coinciden con el periodo previo a la entrada en vigencia de la Ley de Garantías. Fuentes consultadas señalan que estos ajustes se estarían realizando en áreas administrativas, responsables de tareas como la organización de puestos de votación, la selección de jurados, la coordinación con autoridades locales y el manejo operativo del proceso electoral en consulados y embajadas.
La relevancia de estos cargos radica en que son el soporte técnico y administrativo del voto en el exterior, un componente que ha adquirido mayor peso en los últimos procesos electorales. Por esta razón, los despidos y eventuales nombramientos han generado inquietudes sobre la continuidad institucional y la capacidad operativa de las sedes diplomáticas para cumplir con los calendarios y estándares exigidos por la Registraduría Nacional.
En la Cancillería, según versiones internas conocidas por IFMNOTICIAS, se adelantarían reacomodos de personal en distintas misiones diplomáticas. Estas fuentes indican que algunos cargos administrativos podrían ser reasignados o provistos nuevamente en los próximos meses, en el marco de una reorganización interna. No obstante, desde el Ministerio de Relaciones Exteriores no se ha emitido, hasta el momento, un pronunciamiento oficial que detalle el alcance de los despidos ni los criterios utilizados para estas decisiones.
En ese contexto, también han circulado versiones sobre posibles cambios en la cúpula del ministerio, incluida una eventual salida de la actual canciller y su traslado a una representación consular en Europa. La información conocida por IFMNOTICIAS es que la canciller estaría pensando en dejar su cargo para ser reasignada como cónsul general en Madrid, y recoger el apoyo de las organizaciones y asociaciones de colombianos con las que ha logrado tener cercanía en una red a través del programa “Colombia nos Une”. Estas informaciones, que no han sido confirmadas oficialmente, han sido calificadas por fuentes diplomáticas como rumores internos que aún no se traducen en actos administrativos concretos pero que circulan con fuerza dentro del Palacio de San Carlos.
Analistas consultados advierten que cualquier modificación en las plantas de personal de embajadas y consulados, especialmente en áreas administrativas, debe garantizar la neutralidad institucional y la continuidad del servicio público, en particular cuando se aproxima un proceso electoral. La ley colombiana establece controles específicos durante periodos preelectorales para evitar que los cambios en la administración pública afecten la transparencia y la confianza en los comicios.
Mientras se aclaran los motivos y el alcance de los despidos, crece la expectativa sobre cómo estas decisiones podrían incidir en la organización del voto de los colombianos en el exterior. Distintos sectores han insistido en la necesidad de que la Cancillería y las autoridades electorales brinden información clara y oportuna, con el fin de disipar dudas y asegurar que el proceso se adelante con plenas garantías para los ciudadanos fuera del país.
La alerta está dada y son los organismos de control y las autoridades electorales las que deben vigilar lo que está pasando en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia.




