El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, envió un mensaje al primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Store, en el que manifestó una postura mucho más severa en relación a los intereses de su país frente a Groenlandia.
El contenido de la misiva fue revelado por medios estadounidenses y luego confirmado por el propio jefe de Gobierno noruego, y a la fecha ha generado inquietud entre los países aliados de la OTAN.
En el mensaje, Trump afirmó que, tras no ser reconocido con el Nobel, galardón que, como se sabe, fue otorgado a la líder opositora venezolana María Corina Machado, ya no se sentía obligado a priorizar exclusivamente la paz en sus decisiones, aunque aseguró que seguirá siendo un elemento central.
Así mismo, el jefe de Estado aseguró que dicha decisión le permitiría actuar con mayor libertad en función de lo que considera, supuestamente, conveniente para los intereses de Estados Unidos.
El mandatario volvió a insistir en que Washington necesita ejercer un control “total y completo” sobre Groenlandia, territorio autónomo que forma parte del Reino de Dinamarca. En su argumento, sostuvo que ese enclave no estaría adecuadamente protegido frente a potencias como Rusia o China y cuestionó los fundamentos históricos de la soberanía danesa sobre la isla.
El propio Store confirmó la recepción del mensaje y explicó que se dio después de que él y el presidente de Finlandia, Alexander Stubb, expresaron su rechazo a los anuncios de nuevos aranceles contra varios países europeos que se oponen a la idea de que Estados Unidos tome el control de Groenlandia.
Sobre el tema del premio Nobel, de nuevo, el primer Ministro noruego reiteró que este era concedido por un comité independiente y no por el Gobierno de Noruega.
Las declaraciones de Trump se conocieron en un contexto de tensión, luego de que el presidente estadounidense amenaza con aranceles adicionales del 10 % a productos de países europeos desde febrero, con la posibilidad de elevarlo posteriormente, como represalia frente a la oposición a su plan sobre Groenlandia.
De igual forma, la carta enviada al primer ministro de Noruega se da en medio de una creciente tensión social e histórica, luego que se hizo evidente el pasado sábado cuando cientos de personas marcharan en Copenhague, en rechazo a las declaraciones recientes de Trump, que vulneran la soberanía de Groenlandia.
Así mismo, frente a la posibilidad de aranceles por parte de EEUU a la Unión Europea, desde el mismo continente, varios líderes han reaccionado con cautela.
El primer ministro británico, Keir Starmer, subrayó que Dinamarca es un aliado clave y que cualquier decisión sobre el futuro de Groenlandia correspondía únicamente a su población y al Reino de Dinamarca. Por su parte, la Unión Europea convocó reuniones de emergencia para evaluar la respuesta frente a la escalada arancelaria anunciada por Washington.





