La Alcaldía de Montería mantiene vigente un decreto de toque de queda en 11 sectores de la Comuna 1, en la margen occidental del municipio, como parte de las medidas adoptadas tras las inundaciones que obligaron a la evacuación de viviendas y la declaratoria de calamidad pública.
La restricción regirá hasta el 17 de febrero de 2026, en el horario comprendido entre las 8:00 de la noche y las 6:00 de la mañana del día siguiente.
La Administración Municipal informó que la decisión busca proteger la vida de los habitantes, preservar la integridad personal y facilitar la atención operativa de la emergencia.
La medida cubre los barrios Vallejo, El Dorado, El Poblado, La Ribera, República de Panamá, El Níspero, Los Colores, Rancho Grande y La Palma, además de los sectores conocidos como Altos de Canaán y Villa Petro.
El decreto también establece restricciones de movilidad dentro de estas zonas. Se prohíbe la circulación de vehículos particulares y públicos cuyos ocupantes no residan en la Comuna 1, así como la navegación de lanchas, botes y otras embarcaciones que no cuenten con autorización oficial.
Según lo dispuesto, únicamente podrán movilizarse organismos de socorro, personal de emergencia, Fuerza Pública, autoridades de gestión del riesgo, transporte humanitario y funcionarios o contratistas autorizados por la Alcaldía.
La Policía Metropolitana de Montería quedó encargada de la vigilancia del cumplimiento de la norma y de la aplicación de sanciones contempladas en el Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana. Las autoridades adelantaron patrullajes en los sectores afectados para reforzar la presencia institucional durante el periodo de restricción.
La expedición del decreto se produjo tras reportes de robos en viviendas que habían sido desalojadas por las familias afectadas por el aumento del nivel del agua. La administración indicó que las áreas inundadas fueron clasificadas como zonas de alto riesgo para la permanencia de población civil, lo que motivó la adopción de medidas excepcionales de control.
Dentro de las acciones complementarias anunciadas por el municipio se incluyó la priorización de procesos de reubicación de comunidades asentadas en áreas declaradas de riesgo, tanto en zonas urbanas como rurales. También se planteó la recuperación de cuerpos de agua ocupados de manera irregular, con el objetivo de reducir la exposición a futuros eventos climáticos.
La Alcaldía reiteró que el toque de queda tiene carácter temporal y está circunscrito a los sectores definidos en el decreto. La administración invitó a los habitantes a acatar las disposiciones oficiales, evitar desplazamientos innecesarios en las áreas críticas y mantenerse informados a través de los canales institucionales habilitados para la atención de la emergencia.







