El reciente incremento del salario mínimo en un 23% ha generado diversas reacciones en el ámbito político y económico del país. Precisamente, una de las voces críticas fue la del expresidente Álvaro Uribe Vélez, quien se pronunció a través de un video publicado en la red social X.
En su intervención, Uribe inició señalando que sí respalda la remuneración, pero que no acompaña la corrupción, ni la violencia, la burocracia, ni los impuestos. “Parte del aumento se irá en medicamentos y salud por la destrucción de Petro.
No hay puestos, se leerá en las puertas de las empresas. Más jóvenes se irán del país, ya salen más de 80.000 al año”, expresó. Luego agregó que se debía buscar un bienestar social sostenido y que, para que no fuera flor de un día, se necesitaba una economía fraterna, en la que le fuera bien tanto al trabajador como al empresario.

“Se repite que es mejor un peso en remuneración al trabajador o en inversión empresarial que pagado en impuestos, con el agravante de un gobierno corrupto que amenaza con quebrar el fisco nacional”, aseguró el exmandatario.
Posteriormente, recordó que el gobierno del presidente Gustavo Petro prometió una renta básica para los sectores más pobres, la cual, según Uribe, no se cumplió porque “derrochó los recursos”.
Añadió que ahora, como sostuvo, se pretende compensar únicamente a los trabajadores formales y con cargo al empresario. Por otra parte, expuso que este aumento del salario del 23% debía analizarse en el contexto de la situación actual del país, que, según dijo, presenta derroche y corrupción gubernamental, incremento burocrático, altos impuestos, nuevas cargas laborales, déficit y endeudamiento excesivo.
En este orden de ideas, recordó que la informalidad en Colombia alcanza el 55%, por lo que, afirmó, los trabajadores informales, que son la mayoría, perderán la esperanza de acceder a un empleo estable y digno. “Para el trabajador formal este aumento es bueno, pero está amenazado por el incremento de la inflación en un país sin inversión”, señaló.
Por ello, aseveró que la mayoría de las empresas y empleadores no soportan los impuestos ni las cargas laborales, sumadas a este aumento salarial. El exmandatario advirtió que el incremento podría afectar la generación de empleo formal, especialmente en pequeñas y medianas empresas, debido a las obligaciones laborales e impositivas vigentes.
Uribe también recordó que el Gobierno enfrenta un alto nivel de endeudamiento y posibles riesgos fiscales, a los que, afirmó, se sumarían nuevos costos derivados del bono pensional y del aumento de la remuneración pública.
Asimismo, recalcó sobre un eventual control estatal de las reservas pensionales de los trabajadores, ante lo cual planteó un compromiso con el respeto a los trabajadores, la reducción de impuestos, la lucha contra la corrupción, la disminución del tamaño del Estado y el impulso a la inversión privada con estabilidad jurídica.
Finalmente, reiteró su postura a favor de un modelo económico que priorice la reducción de impuestos, la disminución del tamaño del Estado y el estímulo a la inversión privada como base para un bienestar social sostenible.




