John McNamara, actual encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos en Colombia, finalizaría su misión diplomática en Bogotá el próximo 13 de febrero.
McNamara ocupa ese cargo desde el 1 de febrero de 2025, cuando asumió la jefatura interina de la misión estadounidense en el país. La salida se da apenas dos días después del encuentro entre el presidente Gustavo Petro y su homólogo Donald Trump, lo que deja en duda si dicho encuentro tendría que ver con McNamara de la Embajada.
De confirmarse su salida, la conducción de la Embajada quedaría en manos de Jarahn Hillsman, actual jefe adjunto de Misión. Hillsman es miembro del Servicio Exterior Superior de Estados Unidos y ha ocupado cargos diplomáticos en América Latina, África y Washington. Su trayectoria incluye funciones como ministro consejero en Bolivia y Guinea Ecuatorial, además de responsabilidades políticas en Honduras, Ecuador y Uganda.
En EE. UU. trabajó como oficial económico y comercial en la Oficina de Asuntos Comerciales Multilaterales y dirigió la unidad económica en la Oficina del Coordinador para Asuntos Cubanos. También fue becario corporativo del Departamento de Estado en el sector privado entre 2011 y 2012. Tiene una maestría en Asuntos Internacionales de la Universidad de Columbia y una licenciatura en Estudios Urbanos y Planificación de la Universidad Estatal de California en Northridge.
La Embajada estadounidense ha señalado que McNamara es diplomático de carrera y ha servido por más de dos décadas en diferentes posiciones. Antes de asumir como encargado de negocios en Bogotá, tuvo varias asignaciones en la región. Entre ellas se registran tres etapas previas en Colombia, donde trabajó en funciones consulares, asuntos políticos y cooperación en materia antidrogas. También participó como consejero político durante la fase final de las negociaciones de paz entre el gobierno colombiano y las FARC.
Colombia permanece sin Embajador estadounidense titular desde 2022. El proceso de designación de un nuevo representante diplomático continúa pendiente. El nombre que ha circulado como eventual embajador es el de Daniel Newlin, mencionado por la administración estadounidense como candidato, aunque su nombramiento no ha sido formalizado.
La eventual transición en la jefatura de la Embajada ocurre en un contexto de agenda bilateral activa entre Colombia y EE. UU. Durante el último año, la relación ha incluido intercambios en materia de migración, cooperación judicial, seguridad regional y política antidrogas. La representación diplomática ha continuado operando bajo la figura de encargados de negocios, mecanismo habitual cuando no hay embajador confirmado.
Hasta el momento no se ha anunciado oficialmente la fecha de llegada de un embajador titular ni el calendario del relevo definitivo en la misión diplomática. Mientras tanto, la conducción quedaría en manos de la estructura interna del Servicio Exterior estadounidense, encabezada por Hillsman en condición interina si se concreta la salida de McNamara.






