A pocos días de celebrarse el Día de San Valentín, una de las fechas comerciales más relevantes para Estados Unidos, el sector floricultor colombiano registra un importante movimiento exportador que consolida al país como uno de los principales proveedores de flores para esta temporada. La demanda asociada al 14 de febrero representa cada año una oportunidad clave para la industria, que concentra buena parte de sus ventas externas en este mercado.
Desde la terminal de carga del aeropuerto internacional José María Córdova, en Rionegro, Antioquia, se ha despachado un volumen significativo de flores con destino exclusivo a Estados Unidos. De acuerdo con los registros logísticos, más de 14 millones de tallos han salido en los días previos a la celebración, lo que equivale aproximadamente a seis toneladas de producto fresco. Esta cifra representa cerca del 70% del total de las exportaciones florales previstas para la temporada de San Valentín hacia ese país.
El aeropuerto de Rionegro se consolida así como uno de los principales puntos de salida de flores colombianas, gracias a su infraestructura especializada en carga perecedera y a su cercanía con las zonas productoras del oriente antioqueño. La operación logística incluye estrictos controles de temperatura y tiempos ajustados para garantizar que los arreglos florales lleguen en óptimas condiciones a su destino final.
Las rosas encabezan la lista de las variedades más exportadas durante esta temporada, dada su alta demanda como símbolo tradicional del Día de los Enamorados. No obstante, también se han enviado otras especies como claveles, crisantemos y flores mixtas, que complementan la oferta colombiana en el mercado estadounidense. La diversidad y calidad del producto nacional continúan siendo factores determinantes para su posicionamiento internacional.
Estados Unidos es el principal destino de las flores colombianas y concentra la mayor parte de las ventas en fechas especiales como San Valentín y el Día de la Madre. Para el sector exportador, esta temporada no solo representa un incremento en los ingresos, sino también la generación de empleo temporal y la dinamización de toda la cadena productiva, que involucra cultivadores, transportadores, operadores logísticos y personal aeroportuario.
La industria floricultora colombiana aprovecha estas fechas para fortalecer su presencia en mercados estratégicos y ratificar su capacidad de respuesta ante picos de demanda. La preparación anticipada, la coordinación logística y la experiencia acumulada permiten que Colombia mantenga su liderazgo como uno de los mayores exportadores de flores del mundo.
Con el 14 de febrero como punto culminante de esta temporada, el balance preliminar refleja un desempeño positivo para el sector, que continúa siendo un motor relevante de las exportaciones agrícolas del país y un referente de calidad en el mercado internacional.





