La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, aseguró que el país mantenía su derecho soberano de establecer relaciones diplomáticas y comerciales con cualquier nación del mundo, entre ellas China, Rusia, Cuba, Irán y también Estados Unidos.
El mensaje lo hizo, durante la presentación del mensaje anual ante la Asamblea Nacional, donde la funcionaria sostuvo que la política exterior venezolana no podía estar condicionada por presiones externas ni por intentos de injerencia.
En ese sentido, reclamó el levantamiento de las restricciones que, según denunció, buscan limitar tanto las decisiones internas del país como su proyección internacional.
Tras la detención del presidente del país, Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero en un operativo militar realizado el 3 de enero por los Estados Unidos donde murieron alrededor de 100 personas, Rodríguez afirmó que Venezuela atravesaba una etapa de “agresión y amenaza directa”, lo que ha obligado al Ejecutivo a redefinir los términos de su cooperación energética con otros países.
Por lo cual, señaló que cualquier vínculo en ese ámbito debía basarse en principios de respeto, independencia y dignidad nacional, incluso en el marco de eventuales entendimientos con Washington, país con el que, además recordó, existe una larga historia de relaciones en el sector petrolero.
En su discurso, la mandataria encargada también denunció la existencia de un bloqueo naval impuesto por Estados Unidos desde diciembre de 2025, destinado, según explicó, a obstaculizar la capacidad de Venezuela para exportar energía y comerciar libremente con otros mercados internacionales. Frente a ese escenario, insistió en que el país no renunciará a su derecho a decidir con quién establecer alianzas.
Rodríguez reveló además que el informe de gestión correspondiente a 2025 fue elaborado directamente por Maduro y finalizado pocas horas antes de su secuestro.
El documento incluyó el plan denominado Reto Admirable, una hoja de ruta inspirada en la Campaña Admirable de Simón Bolívar, orientada a sostener los niveles productivos y garantizar el abastecimiento interno durante 2026.
El mensaje anual, previsto en el artículo 237 de la Constitución, se desarrolló en medio de movilizaciones que exigieron la liberación inmediata de Maduro y Flores. En ese marco, Rodríguez llamó a la unidad nacional y reafirmó que las instituciones del Estado continúan funcionando para preservar el orden constitucional y la soberanía del país.
Finalmente, reiteró que Venezuela no acepta tutelajes extranjeros y que, pese al conflicto con Estados Unidos, mantiene abierta la vía diplomática. “Las relaciones internacionales deben resolverse de frente y con respeto al derecho internacional”, declaró Rodríguez.





