La presencia militar europea en Groenlandia quedó reducida en cuestión de horas, luego de que Alemania decidiera retirar a los 15 soldados que había desplegado en la isla ártica como parte de una misión de reconocimiento y cooperación con Dinamarca. La salida de los efectivos se produjo menos de 24 horas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara la imposición de nuevos aranceles a países europeos con presencia militar en el territorio, al considerar dicha actividad como una amenaza a sus intereses sobre Groenlandia.
Un portavoz del Ejército alemán confirmó a la agencia DPA y al semanario Der Spiegel que los militares ya abandonaron la isla y se dirigen a Copenhague. De acuerdo con información del diario Bild, el repliegue se realizó sin aviso previo y tras una permanencia inferior a las 48 horas en suelo groenlandés. Berlín no ha ofrecido mayores detalles sobre las razones operativas del retiro, aunque el contexto político y económico marcó el desarrollo de los acontecimientos.
El anuncio de Trump sobre aranceles adicionales fue interpretado por varios gobiernos europeos como un mensaje directo frente a cualquier intento de reforzar la presencia militar en Groenlandia, territorio autónomo bajo soberanía danesa y considerado estratégico por su ubicación en el Ártico. El presidente estadounidense ha reiterado en varias ocasiones su interés en la isla, argumentando razones de seguridad y defensa.
En paralelo al repliegue alemán, ocho países miembros de la OTAN, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Países Bajos, Noruega, Suecia y el Reino Unido; emitieron un comunicado conjunto en el que ratificaron su respaldo a Copenhague y defendieron la legitimidad de su presencia en la región. En el texto, los gobiernos subrayan que las actividades militares coordinadas en Groenlandia tienen un carácter defensivo y no representan una amenaza para ningún país.
“Como aliados de la OTAN, buscamos reforzar la seguridad en el Ártico, un interés transatlántico compartido. Las maniobras danesas ‘Resistencia Ártica’, realizadas con aliados, responden a esa necesidad”, señala el documento. Asimismo, recalcan que estas acciones se desarrollan dentro del marco de cooperación internacional y respeto a la soberanía danesa.
El comunicado también hace referencia directa a las advertencias económicas de Washington. Los países firmantes alertaron que la imposición de aranceles “socava las relaciones transatlánticas” y puede desencadenar una “peligrosa espiral” de tensiones comerciales y políticas. En ese sentido, reafirmaron su intención de mantener una respuesta coordinada y unificada frente a las medidas anunciadas por Estados Unidos.
La rápida salida de las tropas alemanas y la reacción conjunta de varios países europeos evidencian la sensibilidad geopolítica que rodea a Groenlandia y al Ártico en general. Mientras tanto, Dinamarca insiste en que la seguridad de la isla puede garantizarse dentro del marco actual, en medio de un escenario internacional marcado por presiones diplomáticas, intereses estratégicos y crecientes fricciones entre aliados históricos.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ofreció hasta 700 mil millones de dólares por la compra de Groenlandia.




