En medio de una multicrisis en la principal universidad del departamento, hace poco se conoció que el rector John Jairo Arboleda Céspedes presentó su renuncia, tras más de siete años al frente de la institución.
Cabe recordar que la deuda en la institución supera los miles de millones, aunque se detalló que el déficit histórico es de más de $350.000 mil millones; ya desde años pasados se había alertado sobre el desfinanciamiento que para 2018 era de $68.700 millones de pesos.
Entre las razones que mencionó Arboleda para la renuncia, lo llamó presiones políticas, donde se incluyó la intervención del Gobierno nacional y las tensiones internas que, según él, hicieron insostenible su permanencia en el cargo.
En una carta dirigida a la comunidad universitaria y a la sociedad en general, Arboleda Céspedes destacó su vínculo histórico con la universidad, recordando que inició su formación académica en 1982 en Medicina Veterinaria, que cursó una Maestría en Medicina Tropical y desde 2000 se desempeñó como profesor, investigador y director de distintas dependencias, incluido el Centro de Investigaciones Pecuarias.
Así mismo, trajo a colación que fue rector desde 2018, con sucesivas ratificaciones hasta el periodo 2024-2027. Por otra parte, aseguró que durante su gestión, la universidad enfrentó desafíos como la movilización estudiantil por financiación pública en 2018 y 2019, la pandemia de COVID-19 y la crisis pospandémica, además de conflictos internos derivados de denuncias sobre violencia de género y polarización política.
Según Arboleda, pese a estas dificultades, la institución mantuvo su prestigio investigativo, su proyección internacional y la acreditación de alta calidad otorgada hace dos años por el Gobierno nacional.
Sin embargo, el rector denunció que desde julio de 2025 el Ministerio de Educación Nacional adoptó medidas que, en su opinión, limitaron su gestión, declarando evaluaciones irregulares, inspecciones «in situ» así como la más reciente acción que fue el pasado 29 de diciembre, donde se le reemplazó a través de la Resolución 025421 del 29 de diciembre de 2025.
Arboleda aseguró que dichas acciones vulneraron la autonomía universitaria y carecieron de sustento legal, señalando que la crisis financiera de la universidad tiene raíces estructurales y no responde a negligencia de su administración.
“Hoy, como nunca, se pone en tela de juicio mi condición de universitario ético y comprometido con esta institución que tanto he amado”, afirmó. La renuncia se hizo efectiva a partir de este viernes 16 de enero y, según el rector, no habrá aceptación de los cargos o hallazgos insinuados por la inspección del Ministerio de Educación Nacional.
En otro orden de ideas, Arboleda recalcó que, en lo personal y ante “las irresponsables y temerarias observaciones” a su ejercicio rectoral, iba a defender su nombre y honorabilidad.
Por lo cual, aseveró que se reservará el derecho de incoar “iniciar” las acciones judiciales a las que haya lugar, en cuanto al ámbito institucional reitero, como “la urgencia de que la comunidad universitaria reestablezca un ejercicio de diálogo entre los diferentes actores, grupos y representaciones, que subordine los mandatos e incentivos políticos y cálculos internos y externos, para poner a la Universidad, su cuidado, prestigio y, fundamentalmente, a la autonomía universitaria en el centro de una discusión”.





