La verificación oficial de las firmas presentadas para respaldar la candidatura presidencial de Abelardo De La Espriella abrió una discusión pública luego de que se conociera que una parte mayoritaria de los apoyos radicados no fue avalada por la Registraduría Nacional del Estado Civil.
Los datos surgieron tras la publicación de un análisis periodístico hecho por El Espectador que detalló los resultados técnicos del proceso de revisión. Según la información divulgada, la campaña entregó 5.079.000 registros.
De ese total, 1.978.108 firmas fueron consideradas válidas, lo que equivale a cerca del 38% del total analizado. Entre los formularios revisados se incluyeron 159.700 planillas con renglones en blanco, que fueron invalidadas de manera automática.
El resto de los apoyos anulados se clasificó en varias categorías:
- 1.437.677 por datos que no corresponden
- 1.025.663 por no figurar en el Archivo Nacional de Identificación
- 273.211 por registros duplicados y 152.028 por información ilegible.

En medio de la controversia, la Registraduría emitió un comunicado fechado el 11 de febrero en el que explicó el alcance del proceso de revisión de apoyos ciudadanos de los grupos significativos inscritos para las elecciones presidenciales de 2026.
La entidad indicó que, de los 22 grupos que presentaron firmas, solo en dos se detectaron inconsistencias relacionadas con posibles fraudes o delitos, casos que ya fueron puestos en conocimiento de la Fiscalía General de la Nación.
Frente a la campaña de De la Espriella, la Registraduría precisó que durante la verificación se encontraron incidencias asociadas a datos ilegibles, inconsistencias con el Archivo Nacional de Identificación y registros de personas que no figuran en el censo electoral. La entidad recordó que la ley exige un mínimo de 635.216 firmas válidas para la inscripción de candidaturas por grupos significativos, umbral que equivale al 3 % de los votos válidos de la primera vuelta presidencial de 2022.
El organismo electoral también subrayó que la información de los firmantes está protegida por normas sobre datos personales y solo puede utilizarse para fines de verificación. En paralelo, la controversia coincidió con una queja disciplinaria presentada por David Murcia, antiguo cliente del abogado, quien lo acusa de irregularidades relacionadas con honorarios profesionales.
Consultado por medios radiales, De la Espriella afirmó que revisará la información y señaló que sus abogados interpusieron un recurso dentro del procedimiento. La discusión sobre los resultados del proceso continúa mientras avanzan las actuaciones administrativas y judiciales anunciadas por la autoridad electoral.







