Las crecientes protestas en Irán, que ya dejan más de 2000 personas muertas debido a la respuesta represiva de las autoridades, y las constantes amenazas intervencionistas de los Estados Unidos, reactivaron las alertas diplomáticas en Oriente Medio, en la que recientemente también intervino Moscú.
En las últimas horas, el presidente ruso, Vladímir Putin, tuvo conversaciones telefónicas por separado con el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, y con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en las que expresó la disposición de Rusia a desempeñar un papel de mediación para reducir las tensiones regionales.
Según informó el Kremlin, gran parte de los diálogos se centró en la situación interna iraní, marcada por manifestaciones donde se expresó el descontento por la situación social y económica del país que iniciaron desde el pasado mes de diciembre, y como se dijo al inicio, ya lleva miles de personas asesinadas en hechos que son materia de investigación.
En ese contexto, y ante las declaraciones del presidente de los Estados Unidos, Trump, quien hace poco publicó en su red social el siguiente mensaje: “»Patriotas iraníes, ¡sigan protestando!, ¡tomen el control de sus instituciones! Anoten los nombres de los asesinos y los responsables de los abusos. Ellos pagarán un alto precio», y tras no descartar una posible intervención, Putin planteó la necesidad de una rápida solución, y agregó que todo se debía resolver por vías políticas y diplomáticas.
En el intercambio con Pezeshkian, Moscú reafirmó su respaldo a la reducción de las tensiones tanto en Irán como en la región en su conjunto, así como en la voluntad de fortalecer la asociación entre ambos países, que fue formalizada el año pasado con un acuerdo de cooperación a 20 años.
Además de la presión de los Estados Unidos sobre Irán, Israel se ha sumado haciendo consultas ante el deterioro de la situación, dentro de los que se encuentra un viaje del director del Mossad, David Barnea, a Estados Unidos para reunirse con representantes de la Casa Blanca y analizar el desarrollo de los acontecimientos en Irán.
Las conversaciones se dieron mientras el país completa una semana con severas restricciones al acceso a internet, impuestas por las autoridades en medio de la crisis. En otro orden de ideas, Rusia, que ha estrechado sus vínculos con Irán en los últimos años, insistió en que su papel busca contribuir a la estabilidad regional y evitar una mayor escalada del conflicto, en un momento en que Oriente Medio enfrenta uno de sus episodios más tensos de los últimos años.
Mientras tanto, el tiempo sigue llevando a cabo una guerra con Ucrania que ha dejado miles de víctimas y sobre la que aún no se ha concretado ninguna salida.
En otro orden de ideas, durante la conversación con Netanyahu, el mandatario ruso expuso propuestas orientadas a fortalecer la estabilidad y la seguridad en Oriente Medio, y reiteró la voluntad de Rusia de continuar facilitando un diálogo con la participación de todos los actores implicados.





