El presidente de Colombia, Gustavo Petro, se pronunció sobre la retención de Nicolás Maduro y las recientes acciones de Estados Unidos frente a Venezuela, señalando que se trata de una actuación sin sustento jurídico y que vulnera principios fundamentales del derecho internacional y la soberanía de los Estados.
A través de su declaración, el mandatario aseguró que “el Papa rechaza la retención de Nicolás Maduro” y afirmó que, al no existir un fundamento legal, “la detención se convierte en secuestro”, al considerar que se trata de una acción que afecta directamente la soberanía venezolana.
Petro recordó que ha mantenido una postura crítica frente al gobierno de Maduro, señalando que condenó “las detenciones políticas de opositores en Venezuela” y que incluso solicitó “una amnistía general para todos”. Sin embargo, indicó que las acciones actuales replican prácticas que ya habían sido cuestionadas, afirmando que “exactamente lo mismo que hacía el gobierno de Maduro lo hace ahora, con centenares de muertos venezolanos, el gobierno de Donald Trump”.
El jefe de Estado colombiano reiteró que nunca reconoció el último gobierno de Nicolás Maduro, argumentando que las elecciones de abril no cumplieron con las condiciones necesarias para ser consideradas libres. Según explicó, ese proceso electoral estuvo marcado por “la exclusión de candidatos, por las detenciones y por el bloqueo y la puesta de dinero para asesinar a uno de los candidatos por el poder judicial de los EEUU”. Por esta razón, señaló que no reconoció “el gobierno que se declaró electo”.
No obstante, Petro subrayó que su postura crítica frente al gobierno venezolano no implica respaldo a las acciones de Estados Unidos. En su pronunciamiento afirmó que “lo hecho por Donald Trump es aberrante” y sostuvo que estas decisiones han tenido un impacto negativo en el orden internacional, al asegurar que “han destruido el estado de derecho a nivel mundial”.
En su declaración, el presidente utilizó un lenguaje contundente para referirse a la política estadounidense hacia la región, al afirmar que se ha vulnerado la soberanía latinoamericana y caribeña, y manifestó su rechazo a lo que calificó como una actitud imperial. En ese contexto, señaló que se pretende “regresar a Venezuela, después de la lucha de Bolívar, a convertirla en una colonia”.
Petro hizo un llamado a la unidad del pueblo venezolano, al margen de sus diferencias políticas, y afirmó que “el pueblo de Venezuela, independientemente de su composición política debe unirse para salir a las calles”, en defensa de la soberanía, la independencia y la paz. En ese sentido, destacó lo que describió como “manifestaciones de toda Venezuela unida por la Soberanía y la Independencia y la Paz”.
El mandatario también se refirió al papel del petróleo en el conflicto y advirtió que los recursos prometidos a Venezuela podrían terminar beneficiando a intereses externos. Según expresó, “los dólares que prometen a Venezuela se los van a llevar con creces con el petróleo que pretenden robar”.
Finalmente, Petro afirmó que Estados Unidos debería participar “en igualdad de todos los países consumidores de petróleo en las licitaciones de Venezuela” y reflexionó sobre el futuro de los combustibles fósiles, señalando que “al petróleo le queda muy poco tiempo por la necesidad de mantener la Vida en el planeta”.




