domingo, junio 13, 2021
InicioOpiniónColumnista InvitadoPregúntele a Colombia

Pregúntele a Colombia

Por : Alvaro Ramírez González

Esta reflexión me llegó en un meme :

“ gente de bien no son ni ricos ni pobres.
Es gente que estudia, que trabaja, que cumple la ley y respeta derechos ajenos.
Los que se molestan con el término es que no clasificaron “

Ha producido mucho ruido en el país que continúa sufriendo los estragos del “ paro”, la llegada de la comisión de los derechos humanos de la ONU.

Tanto ruido que los promotores del paro salieron a la calle 26 en gran número, a recibirlos con pañuelos blancos.

Cambiaron las piedras, las armas y las bombas molotov, y las papas bomba por pañuelos.

Cualquiera diría que son unos angelitos.

Incluso la policía debió impedir el paso de varias chivas de indígenas que iban a “ tomarse el aeropuerto!” para darle más dramatismo a la llegada de los comisionados.

Al tiempo Daniel Ortega, dictador izquierdista en Nicaragua, secuestró a su opositora Chamorro en las próximas elecciones, ante una inminente derrota electoral.

Un proceso legal chimbo, que tiene horrorizada a la sociedad Nicaragüense, fue la herramienta y la fachada de semejante aberración que le iba a quitar el poder a el Clan Ortega en ese país y garantiza la continuidad de esa vergonzosa tiranía.

Allí no aparecen los comisionados de derechos humanos.

Tampoco aparecen por Venezuela, donde 20 millones mueren de hambre, violencia estatal y falta total de medicinas.

Ambos hechos definen con total claridad el sesgo izquierdista de la comisión de DDHH, de la ONU, que dirige la izquierdista chilena Michelle Bachelet.

Petro, cerebro de este ataque terrorista, y sus aliados, Fecode, CRIC, CTC, FARC y ELN, buscan conseguir con esta visita una validación internacional de su oleada de terrorismo, destrucción y muerte.

Y ponerle toda la carga de la culpa al gobierno y a la brutalidad policial.

Como si en medio de unas marchas pacíficas, haya llegado la policía a crear la brutal ola de violencia y destrucción.

Cuando la realidad que hemos visto por casi 6 semanas los colombianos es que no ha habido ni una sola marcha pacífica; todas sin excepción, terminan en oleadas de violencia claramente planeadas por los organizadores y responsables de este “ paro”

Y no “aparecieron “ como afirman los medios, unos vándalos.

Los vándalos y terroristas profesionales son parte del menú.

El país ha visto el descomunal ataque terrorista.

Ha vivido la catástrofe de los bloqueos que secuestra ciudades, las desabastece de bienes y servicios y quiebra empresas por miles.

De no ser por la presencia de la policía nacional, del ESMAD, y del ejército, los terroristas serían hoy dueños de todo el país, desde carreteras hasta ciudades.

Hay 1.500 policías heridos a bala, quemados con gasolina y con fracturas producidas por los ataques terroristas.

Con todo esto el Comité del Paro, que no representa al 20% de los parados, no sabe ni que pedir.

Piden que el gobierno no denuncie los bloqueos que son un delito penal.
Y para ello los bautizaron “ puntos de resistencia !”

Piden que el Gobierno acabe con el ESMAD y denuncie la brutalidad policial.

Con esos pedidos y con esa posición tan torpe que solo busca legalizar su terrorismo, es imposible que la mesa de concertación produzca algún resultado.

Hoy seguimos en paro.
Petro y sus aliados buscan mantenerlo para desestabilizar el país, arruinar el gobierno Duque y aparecer como fórmula salvadora en las elecciones presidenciales de marzo.

Y el país en abrumadora mayoría, hoy ni lo entiende ni lo justifica.

Pregúntenle a Colombia!

[email protected]

ÚLTIMAS NOTICIAS