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miércoles, agosto 10, 2022
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¿Petro engañó a sus electores?

Por: Carlos Andrés Echavarría Blandón.

El pasado domingo 19 de junio el candidato por la Colombia Humana, Gustavo Petro, fue elegido presidente de Colombia con una votación de 11 millones de sufragios que le dio más de un 50% de favorabilidad sobre el 47% de su rival Rodolfo Hernández.

Pero, no habían pasado siquiera dos días desde la elección del primer mandatario, cuando el asesor económico del hoy presidente electo Ricardo Bonilla dio un par de entrevistas, una al diario El Tiempo y otra a la emisora Blu Radio, en donde lleva a entender que la campaña de Petro mintió descaradamente a los colombianos para obtener su favor en las urnas para luego presentar la mayor subida de impuestos de la que se tiene conocimiento en el país.

En uno de los debates presidenciales realizados antes de la primera vuelta presidencial, Petro decía: “¿En dónde va a recaer los impuestos?, no lo vamos a hacer para los asalariados, no lo vamos a hacer sobre los que comen, sobre las que comen, es decir sobre la población”. Comienza dando vueltas, como es normal en él, mencionando primero a las personas que serán excluidas de ese incremento de los impuestos, -más adelante demostraré que aquí está mintiendo-. Continua Petro: “sino sobre las 4000 más grandes fortunas de Colombia, y sobre esas 4000 personas más ricas, no sobre sus empresas productivas sino sobre sobre sus activos improductivos” 

El economista español Juan Ramón Rallo, hizo un video sobre la imposibilidad de que las 4000 personas más ricas de Colombia pudieran solventar el 100% de la reforma tributaria que pretende realizar el hoy presidente con el fin de cumplir las promesas electorales. Si se les expropiara, mejor dicho, si les robara todo lo que devengan esas personas por su actividad comercial y empresarial, aún así se estaría muy lejos de los 50 billones que se pretende recaudar, eso sin contar, con que a cualquier persona que el Estado le quiera expropiar el 100% del fruto de su trabajo, inmediatamente abandonaría el país o no trabajaría ni un solo día más; el tiempo de la esclavitud ya pasó y el próximo presidente de Colombia, Gustavo Petro no se ha enterado de eso.

El equipo económico de Petro comenzó a dar el verdadero alcance de la reforma tributaria después de la elección, en la cual, TODOS SIN EXCEPCIÓN, pagaremos más impuestos. Dice Ricardo Bonilla: “Es importante que lleguemos a esa reforma tributaria para hacer énfasis en el impuesto a la renta, que es en donde mayores dificultades hay”. El impuesto de renta lo pagan los colombianos que tiene ingresos desde medios hasta muy altos, las personas que tengan un salario desde los 3.5 millones de pesos mensuales, ya están obligados a declarar renta, así que ésta primera pincelada no se centra en las propiedades productivas o improductivas o sobre las personas que tienen inversiones, etc. Lo que demuestra la primera mentira en comparación con lo que decía el candidato Petro, que era solo los megaricos del país. Pero, las preocupaciones no terminan allí, sigue en la exposición Bonilla: “Hoy en impuesto de renta tiene un 80% de ingresos de personas jurídicas y un 20% de personas naturales, eso no es normal, hay que equilibrar las cargas

Para equilibrar las cargas se tienen dos maneras, o se rebaja el impuesto de renta a las empresas para que puedan tener un menor peso y así equilibrar las cargas, o la segunda manera es incrementar el recaudo dentro de las personas naturales para que esa subida equilibre las cargas sin necesidad de aumentar el tributo a las empresas. Claramente, como la necesidad del gobierno Petro es aumentar la recaudación, debe subir los impuestos para llegar a su suma objetivo de 50 billones de pesos adicionales, bajo ese panorama la primera opción es completamente irreal dentro del esquema tributario que plantea Bonilla.

Para ahondar la preocupación Bonilla expone que también subirá los impuestos de las empresas, no a través de subida de tasas o disminución de bases, sino a través del retiro de exenciones. “Eso implica revisar el impuesto de renta de personas jurídicas, reduciendo exenciones y beneficios mirando como se pueden reducir las tarifas efectivas y trasladarla a IVAS e INGRESOS que son de personas naturales como les corresponde y que las personas naturales comiencen a pagar más

Sin abordar el tema sobre lo que ocurre cuando a una empresa le suben los tributos, se analiza con esa declaración de Bonilla que existen personas que utilizan ciertos beneficios para pasar parte de sus recursos a la tributación empresarial y no realizarlo mediante ingreso como persona natural, lo que es una clara evidencia que la situación le es más benéfica mediante esa modalidad debido a lo alto que es la tributación en renta para las personas naturales. Se entiende en la declaración de Bonilla que al eliminar los beneficios y las exenciones, las personas ya no tendrán beneficio en presentar sus ingresos como ingresos de la empresa y preferirán realizar el pago de tributos mediante la modalidad de personas naturales, pero allí existe un gran problema que es la altísima progresividad en el pago de los impuestos, lo que muy probablemente se traducirá en igualar las tasas de las empresas a las tasas máximas de ingresos para personas naturales. Un incremento en el nivel de tributación empresarial.

Ante cualquier disparate del hoy presidente electo, deben salir sus escuderos a decir las razones por las cuales el candidato no se equivocó, sino que su afirmación se realizó basada en estudios muy serios, dice Bonilla: “Estamos hablando de los 4000 pero porque eso fue el dato que dio la misión canadiense, dijo que el 1 x 1000 de los colombianos que declaran renta tienen esas dificultades (facultades) pero seguramente cuando se ponen esos activos vamos a llegar no al 1 x 1000, sino al 10 x 1000, así que hablaremos de 40 000 personas o algo así

La cantidad de colombianos que hoy son responsables de declarar renta es de unos 4 millones, y los órdenes de magnitud no son el fuerte del economista Gustavo Petro. El economista líder de la campaña, Ricardo Bonilla ya pasó de 4000 a 40000 sobre los que recaerá el peso de la reforma, pero esa cifra sigue siendo baja en comparación con los 50 millones de colombianos que verán afectados sus bolsillos con la implementación de esa nueva reforma tributaria.

Continuando con la exposición de Bonilla, por fin dice quiénes son esos megas millonarios y personas ridículamente ricas que afrontarán la carga tributaria que se avecina: “El impuesto al patrimonio creemos que hay que mantenerlo y sería a partir de 1000 millones y sobretodo personas naturales”. Para la mayoría de las personas, 1000 millones de patrimonio puede ser mucho dinero, pero en realidad no es tanto. Un apartamento en estrato 6 dentro de las principales ciudades del país está por encima de ese valor, así que un profesional o un independiente quien tenga un apartamento y que herede otro por la muerte de sus padres, ya estaría dentro de ese grupo de tributantes. Así que se incrementa de manera radical la base de contribuyentes con el impuesto al patrimonio cuya base inicial bajaría de 5000 millones a 1000 millones. Pero lo más preocupante es que ese patrimonio en la mayoría de los casos, no se traduce en renta líquida. El ejemplo presentado sobre la forma en la cual mediante las viviendas que llegan como herencia se llega a esa base de tributación, es un caso perfecto debido a que ese nuevo bien no llega con un incremento en los ingresos a menos que su nuevo propietario lo arriende y si lo arrienda sería solo para cubrir el nuevo impuesto que le quieren cobrar, lo que obligaría a muchas personas a salir de sus bienes inmuebles por cualquier valor de salvamento, por el cual también tendrán que pagar la retención en la fuente y un impuesto de renta en el siguiente año fiscal. Claramente es el inicio de una expropiación en masa.

Cuando se le pregunta por otro impuesto que padecen los colombianos, el IVA, Bonilla dice lo siguiente: “No vamos a tocar la canasta familiar, creemos que el IVA puede esperar más tiempo para que se calmen las aguas” Mas claro imposible, la traducción sería, sí pero por el momento no queremos un estallido social, vamos a subir el IVA pero después.

Pero el desastre con esa pregunta no termina allí, sigue Bonilla: “se puede hacer una discusión más ordenada sobre qué es lo que pasa con los bienes excluidos”. No se subirá la tarifa por el momento, pero si se piensa en acabar con algunas exenciones o con algunos ivas reducidos, lo que conllevará inmediatamente en un incremento de los precios que paga el consumidor. En el pago del impuesto del IVA, al ser de carácter indirecto, no hace diferencia sobre las personas que lo pagan, es por ello que sin importar si son ricos o pobres, TODOS pagarán más impuestos mediante esa arandela en la modificación del IVA.

La reforma también va lanza en ristre contra las personas de ingresos medios, unos 8 millones de pesos al mes, dice Bonilla: “¿por qué no miramos que pasa con las personas que ganan 100 o 200 millones al año?” Evidentemente ya no son los 4000 más ricos de Colombia, tampoco los 40000 más ricos de Colombia, ya va por una buena parte de la población. Todos los empleados de cargos medios, no de empresas muy grandes, tienen esos salarios. También van por los independientes que mediante su actividad mercantil logran un ingreso no demasiado alto, van claramente en contra de todos los exitosos. El socialismo es una doctrina que se basa en la envidia y si a una persona le va bien gracias a su esfuerzo, lo buscan destruir y robarle su ambición.

¿Petro engañó a sus votantes?, Ricardo Bonilla responde en lo relacionado a la plataforma económica lo siguiente: “Empezamos a organizar el proyecto, hasta ahora era campaña, ahora viene el proyecto real

Hasta ahora viene el proyecto real, dicho de otro modo, durante la campaña el candidato puede decir todas las mentiras que quiera para atraer votantes, luego cuando ganan la elección, les vamos a decir que estábamos apenas esbozando un proyecto y ahora que lo tenemos terminado podemos presentar lo que realmente se viene en frente. Eso es el acto más cruel que cualquier político puede hacerle a su masa de electores, mentirles a sabiendas que los va a traicionar descaradamente.

Muchos candidatos a la presidencia y en general a cualquier cargo público, pueden ser engañados por su equipo de asesores, debido a que todas las personas tienen diferentes experticias y también diferentes debilidades sobre ciertos temas, pero el caso en mención es que Gustavo Petro es economista y por lo tanto, conoce perfectamente que significaban sus palabras durante la campaña, lo que lo coloca, no solo como un traidor para con sus votantes, sino como a un mitómano, ya que mentía con alevosía y sin sonrojarse.

Se vienen tiempos muy duros para Colombia, sobretodo para quienes apoyaron con su voto ese movimiento político, debido a que poco a poco irán descubriendo que fueron utilizados para llegar a un fin que no los hacía parte de ello.

Los primeros damnificados en caso de que llegara la hecatombe económica, son precisamente a quienes Gustavo Petro dice defender, los más pobres. La razón es muy simple debido a que estos dependen de los empresarios para subsistir mediante el empleo que producen; también dependen de la estabilidad del país para que no se cree una escalada inflacionaria que les destruye rápidamente el poder adquisitivo y también dependen de los impuestos que su mayoría pagan los más pudientes para que los gobiernos puedan desarrollar los planes sociales de los cuales los pobres se benefician.

En resumen, ante la avalancha de impuesto y persecución hacia los exitosos del país, los que más sufrirán las consecuencias serán los más necesitados. Bienvenidos al socialismo del siglo XXI.

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