Un amplio grupo de pensionados en Colombia elevó un llamado público a la unidad nacional para reclamar lo que consideran una revisión estructural en los criterios de ajuste de las pensiones. A través de un pronunciamiento dirigido al Gobierno Nacional, al Ministerio de Trabajo, a las centrales obreras y a la opinión pública, los jubilados expresaron su inconformidad frente a la forma como se actualizan sus mesadas año tras año.
Según el mensaje, la principal preocupación radica en la brecha que se ha consolidado entre los incrementos del salario mínimo y los ajustes que reciben la mayoría de las pensiones. Mientras el salario mínimo es incrementado con el propósito de compensar el aumento del costo de vida, un número significativo de pensionados, especialmente quienes reciben ingresos ligeramente superiores al mínimo, solo obtienen un reajuste atado al Índice de Precios al Consumidor (IPC), mecanismo que consideran insuficiente frente a la realidad económica actual.
Los pensionados señalan que esta diferencia en los criterios de incremento impacta directamente su poder adquisitivo y, en la práctica, genera un empobrecimiento progresivo. En su pronunciamiento recuerdan que los gastos básicos, como la canasta familiar, los servicios públicos, los medicamentos y la atención en salud, no distinguen entre niveles de ingreso. En ese contexto, afirman que la inflación afecta por igual a toda la población, pero los mecanismos de ajuste terminan fragmentando a quienes ya se encuentran en una etapa de alta vulnerabilidad.
El llamado no se limita a una queja individual, sino que busca consolidar un frente común entre asociaciones de pensionados y personas que no pertenecen a ninguna organización formal. El objetivo, indican, es unificar las voces para exigir que el aumento de las pensiones no sea inferior al porcentaje otorgado al salario mínimo y que se adopten medidas que garanticen la protección real del ingreso de los jubilados.
En el documento también se subraya que los pensionados no se consideran una carga para el Estado, sino ciudadanos con derechos adquiridos tras décadas de trabajo y aportes al sistema. Desde esta perspectiva, solicitan que las políticas públicas reconozcan esa condición y eviten que los ajustes anuales desconozcan su situación económica.
Finalmente, el pronunciamiento hace un llamado a la solidaridad de otros gremios y de la ciudadanía en general, al advertir que el trato que una sociedad brinda a sus adultos mayores refleja su memoria histórica y su compromiso con el futuro. Los pensionados reiteran su invitación a visibilizar esta demanda y a promover un debate amplio sobre la necesidad de garantizar una vejez digna en Colombia.




