La operación efectuada por unidades especiales de los Estados Unidos el pasado 3 de enero, donde capturaron al narcotraficante y terrorista Nicolás Maduro Moros, quien fungía como Presidente ilegítimo de Venezuela, es un bálsamo de justicia contra el cáncer del comunismo, socialismo o progresismo que ha sido responsable de todo tipo de vejámenes y nos sirve como ejemplo para analizar la destrucción de todo lo que tocan.
Como parte de un libreto, les dicen a sus votantes, quienes por lo general son fracasados, perezosos y mantenidos, que su sistema de vida es una desgracia, que carecen de todo tipo de beneficios estatales, que son explotados en sus trabajos, que la riqueza es una aberración, que la meritocracia es un privilegio de blanquitos, que el esfuerzo personal es esclavitud, que todo debe ser repartido y que ellos merecen lo que otros trabajaron.
Cuba, antes de los Castro, era conocida como la perla del Caribe y hoy cumple 66 años de dictadura; Venezuela, o la otrora Suiza de Suramérica, aún padece 26 años de chavismo; Nicaragua, tierra de lagos y volcanes, lleva 19 años sumida en la tiranía de Daniel Ortega. Estos sátrapas se rodean de escorias de su mismo corte, sin mérito alguno y con una voracidad desmedida que lleva a sus países a padecer miseria y represión desbordada.
Venezuela como ejemplo vivo del fracaso de la ideología comunista, donde a la usanza de todas las dictaduras sus elecciones o son cuestionadas o no son reconocidas, contrajo su economía de manera severa y prolongada con caídas del PIB superiores al 80%, hiperinflación, colapso el poder adquisitivo y la producción, un porcentaje de pobreza del 86%, más de 1.200 empresas expropiadas, 400 medios de comunicación cerrados, es el refugio de carteles del narcotráfico, con 9 millones de personas en el exilio y más de 18.000 ejecuciones extrajudiciales, con 863 presos políticos que hasta 12 horas antes de la captura de Maduro negaban y de los cuales van 56 liberados, al día de hoy.
Para Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador, Paraguay, Honduras y Venezuela “cesó la horrible noche”; Colombia NO debe, NI puede ser la excepción; estamos a 4 meses y 17 días de salir del más nefasto, corrupto, vil, mezquino e infame gobierno, presidido por un vulgar y depravado ser.
Estas elecciones ya NO son contra la doctrina comunista, sino contra el hambre, el atraso, la pobreza, la desesperanza y el caos.




