No hay ninguna duda de que las fuerzas de inteligencia de los Estados Unidos tienen claramente perfilado a Gustavo Petro, Presidente de Colombia, que termina su mandato en 185 días exactamente.
Mucho se ha especulado sobre el contenido de esa reunión en la Casa Blanca. Los antipetristas argumentan que Petro se va a arrodillar ante el todopoderoso Trump, a recibir todos sus regaños y a aceptar todas sus exigencias. Los petristas andan cacaraqueando que Petro, como lo hizo la primera vez Zelensky, se le va a parar muy firme al poderoso Donald.
También andan convocando movilizaciones a favor de Petro. ¡Es lo único que hacen, movilizarse ! Y el mismo Petro afirmó recientemente que en esa reunión se podrá “definir el futuro de la humanidad!” Esa sí es una gran tontería de las que se le ocurren a un lunático con ínfulas de mesías del planeta como Petro.
El tema de la coca sembrada sin duda será un tema neurálgico de esa reunión. El cerco militar aéreo y marítimo que tiene Trump alrededor de Venezuela y Colombia ha destruido ya más de 30 narcolanchas con más de 130 toneladas de cocaína. Y en esos ataques han muerto más de 120 personas, entre venezolanos y colombianos. No tengo duda de que Petro regresará a Colombia a fumigar las plantaciones de coca. El tema de la frontera con Ecuador será parte del menú, comoquiera que, ante la inactividad de Petro en esa crítica y “caliente zona”, serán el Ecuador y los Estados Unidos quienes van a tomar el control de esa complicada frontera.
Y para mí el tema más crítico serán las elecciones presidenciales que se avecinan en nuestro país. Me late que allí es donde Trump se va a poner más serio. Ya vivió con Venezuela las consecuencias del robo descarado de las elecciones por parte del dictador Maduro. Unas elecciones transparentes pero muy vigiladas será sin duda la exigencia más fuerte de esa reunión.
La izquierda tiene muchas ganas de meterle la mano a esas elecciones en Colombia, y Trump está claramente enterado. Y para terminar, será muy enfático Trump en que jamás va a liberar a Maduro para que lo juzguen los tribunales chavistas que operan en Venezuela. Nicolás Maduro participó directamente en muchísimos negocios de droga para los Estados Unidos, y eso está probado hasta la saciedad. Así las cosas, Trump tenía permiso no solo del Departamento de Estado, sino también del Congreso, para capturarlo o darlo de baja en cualquier lugar de la tierra.
Maduro ya no era un mandatario constitucional. Maduro era el jefe de un cartel poderoso de la cocaína, que tenía secuestrado un país. A Maduro lo va a juzgar un tribunal americano por ser este país el gran afectado con los negocios de droga de Maduro. Esos para mí los temas de esa reunión. Y no tengo duda de que, para Colombia, pero sobre todo para su proceso electoral, esa reunión será de muchísima importancia.
Del mismo modo veo muy claro el hecho de que Trump libere de nuevo los recursos de cooperación en el combate de las drogas, ( US $ 400 millones ), que estaban congelados por las agresiones verbales e imprudencias atrevidas de Petro.






