Estamos a pocos meses de la primera vuelta presidencial. Será un periodo de intensa actividad electoral y mucho ruido en medios y redes. Es normal. Vamos a mirar cómo están las apuestas para esta etapa final de la campaña política que va a elegir el reemplazo de Gustavo Petro.
Abelardo De la Espriella, un abogado y outsider de derecha, que ya tiene el aval de la Registraduría por más de 5 millones de firmas, compite, según las encuestas, muy de cerca con Iván Cepeda, el candidato de Petro y de la extrema izquierda, desde una consulta con 2.6 millones de votos.
En tercer lugar, se consolida una poderosa alianza de personajes muy destacados de la política y el sector público. Paloma, Peñalosa, Pinzón, Gaviria, Galán, Luna, Vicky, Cárdenas y Oviedo conforman un grupo de lujo, y de centro derecha, que en la consulta de marzo definirá su ganador.
Con perfiles distintos, pero todos muy competentes. Paloma Valencia, senadora del Centro Democrático de la mano de Uribe y 28 congresistas de ese partido, será sin duda la ganadora. Y es muy probable que su registro se dispare en estos días. Iría con el Tigre y Cepeda a competir en la primera vuelta.
Para todos los demás miembros de esa alianza, es lo mejor que pudo pasarles, porque individualmente, fuera de Pinzón, que andaba por el 5%, los demás no superaron el 2%, y muchos rondaban por el 1%. Valen hoy mucho más en lo colectivo que individualmente. Detengámonos ahí, porque no tengo duda de que en esos tres nombres está el futuro Presidente de Colombia
¿Quiénes más van a la primera vuelta? Sergio Fajardo, que anduvo por el 13%, ya va por el 8% y cayendo, pero insiste tercamente en que será el ganador. Se negó rotundamente a hacer alianzas y, naturalmente, se quedó solo. Las críticas a su vanidad han castigado en las encuestas su torpe actitud, y a medida que se intensifique la campaña, se va a desinflar mucho más.
Claudia López, exalcaldesa de Bogotá, también se quedó sola. Nadie la quiere de socia. Intenta armar una tercera consulta, pero no le aparece la clientela. Su personalidad explosiva, contestataria, improvisadora y conflictiva la tiene hoy aislada. Además de volátil, inestable y “desleal”, según el propio Petro. Y arrogante hasta los tuétanos. Tendrá con un 2% (viene cayendo desde el 12%), que ir sola a la primera vuelta a hacer el oso.
Los demás nombres que acudirán a la primera vuelta serán apenas decimales y figurones que nadie va a buscar, porque no suman casi nada. Dejemos para otro análisis el rumbo que pueden tomar los votos de Fajardo y Claudia en la segunda vuelta.
Perfilada ya la campaña para la primera vuelta presidencial, es pues sombrío y opaco el papel de estos dos últimos candidatos. Ninguno de los dos tiene posibilidad alguna de ganar. En cambio, el grupo de Paloma y los ocho más tiene todas las posibilidades de crecer mucho en estos 130 días. Proyectan experiencia, unidad y compromiso por el futuro del país.
Fajardo y Claudia, en cambio, además de arrogancia y vanidad, no proyectan nada. Ni rajaron ni prestaron el hacha. Ni quedarán valiendo nada. ¡Como Ingrid Betancourt! ¿Se acuerdan? ¡Esas malas actuaciones las cobra la vida!





