Nosotros pensamos, lo que significa que hay mucha actividad cerebral; en el pensamiento hay ideas, memoria, voces, programación, investigación, intención, dirección, también momentos de descanso, cuando los sentidos físicos están muy activos, enfocados, atentos.
Momentos como concentración, estudio, oración, programación. La diferencia la hace la inteligencia. Porque la inteligencia es propia y se activa precisamente con la atención enfocada.
La conciencia es superior, es la que calibra tanto la inteligencia como la «dirección de los pensamientos». Valora la calidad de la inteligencia, el pensamiento, la intención y equilibra todo el conjunto.
Es un «trabajo personal», nadie lo puede hacer por uno. Entonces, ¿quién le da manejo? EL SER VIVO que ES. Cuando el SER VIVO se “despierta” de la realidad netamente física, de lo cotidiano, de toda la información que tramita dentro del pensamiento, supera los sentimientos enfocados en el cuerpo físico y en la vida física.
La CONCENTRACIÓN es un medio eficaz para encontrar el verdadero SER VIVO que ES, EXISTE, se manifiesta más allá de la realidad física. Se puede enfocar en la espiritualidad, también en el BIEN común.
Lo más particular es que allí no es posible el MAL, la MALDAD. El SER VIVO DESPIERTO no juzga, no critica, entiende que hacer daño solo lo distrae y lo aleja de su propio SER VIVO. Desde pequeñas cosas hasta las más grandes que causan daño, el SER VIVO SE DUERME.
¿Qué significa DORMIR? Que no está construyendo su propio SER VIVO. Vinimos a este mundo, a esta tercera dimensión, a aprender desde el propio esfuerzo. Independientemente de las experiencias, todo se reduce a cómo cada uno supera las tentaciones y construye desde su propio ser.
SER O NO SER. VIVIR o solo EXISTIR porque ahí está. El VALOR es de cada uno. Impezaperdon para la consciencia del despertar.





