Las fuertes lluvias de los últimos días han generado emergencias en la región Caribe. Entre tanto, la Federación Nacional de Ganaderos (Fedegán) indicó que las inundaciones han impactado la actividad productiva en varios departamentos.
Uno de los territorios más afectados es Córdoba, donde, según el reporte del gremio, al menos 20 municipios con vocación ganadera presentan anegaciones. Esta situación ha dificultado las labores diarias en los predios rurales y ha generado complicaciones para el manejo del ganado, así como para el acceso a algunas fincas.
Fedegán indicó que el aumento en los niveles de agua ha cubierto potreros y zonas de pastoreo, reduciendo los espacios disponibles para la alimentación de los animales. Asimismo, el tránsito por vías terciarias se ha visto limitado en algunos sectores, lo que incide en el transporte de insumos y en la comercialización de productos derivados de la actividad ganadera.
El gremio señaló que los productores han reportado pérdidas económicas relacionadas con los efectos del invierno. Aunque no se entregó una cifra consolidada, la organización advirtió que el impacto es significativo para los ganaderos de la región, especialmente para aquellos que dependen de manera directa de la productividad de sus hatos.
Ante este panorama, Fedegán hizo un llamado a las autoridades para fortalecer las acciones de atención y acompañamiento dirigidas al sector rural. Entre las medidas mencionadas se encuentra la necesidad de monitorear de forma constante las condiciones climáticas y de avanzar en estrategias que permitan mitigar las consecuencias de las lluvias sobre la producción pecuaria.
El gremio también destacó la importancia de implementar mecanismos de prevención que contribuyan a reducir riesgos en futuras temporadas invernales. Estas acciones incluyen el mantenimiento de drenajes, la revisión de infraestructuras rurales y el diseño de planes de contingencia que faciliten la respuesta ante emergencias asociadas a inundaciones.
De igual forma, se reiteró la relevancia de la articulación entre entidades nacionales, departamentales y municipales para atender a los productores afectados. Fedegán indicó que el trabajo coordinado puede facilitar la identificación de necesidades prioritarias y la adopción de medidas oportunas para respaldar la actividad ganadera.
Las lluvias han tenido efectos en distintos puntos de la Costa Caribe, una región que concentra una parte importante del inventario bovino del país. En ese contexto, el seguimiento a las condiciones meteorológicas y al comportamiento de los cuerpos de agua se mantiene como una tarea clave para las autoridades y el sector productivo.
Fedegán aseguró que continuará recopilando información sobre el alcance de las inundaciones y sus consecuencias, con el fin de mantener actualizado el diagnóstico de la situación. El gremio reiteró que la atención al campo es un componente relevante para la estabilidad de la producción agropecuaria y el abastecimiento de alimentos.
Mientras persisten las precipitaciones, los ganaderos permanecen atentos a la evolución del clima y a las orientaciones de los organismos competentes.





