Un nuevo capítulo de alta tensión política se abrió en Venezuela luego de que el diario británico The Guardian publicara una investigación que expone contactos reservados entre altos funcionarios del chavismo y representantes del Gobierno de Estados Unidos, previos a la captura de Nicolás Maduro por parte del ejército estadounidense. La información, sustentada en testimonios de cuatro fuentes involucradas en discusiones de alto nivel, apunta a que Delcy Rodríguez y su hermano Jorge Rodríguez habrían expresado disposición a cooperar con Washington una vez se produjera la salida del líder del régimen.
Según el medio británico, los acercamientos se habrían dado en los meses previos a la operación que terminó con la captura de Maduro, a comienzos de este mes. En ese momento, Delcy Rodríguez se desempeñaba como vicepresidenta del régimen y Jorge Rodríguez ocupaba la presidencia de la Asamblea Nacional. De acuerdo con las fuentes citadas, ambos hicieron llegar mensajes, a través de intermediarios, tanto a funcionarios estadounidenses como a representantes de Catar, en los que manifestaban que verían con buenos ojos un escenario político sin Maduro al frente del poder.
Contactos reservados antes de la caída de Maduro
The Guardian detalla que los intercambios entre funcionarios de Estados Unidos y Delcy Rodríguez comenzaron en el otoño boreal y se intensificaron después de una llamada telefónica considerada clave entre Donald Trump y Nicolás Maduro, a finales de noviembre. En esa conversación, el entonces presidente estadounidense habría presionado directamente para que Maduro abandonara el poder, una exigencia que, según el reporte, fue rechazada en ese momento por el mandatario venezolano.
Sin embargo, el panorama interno del chavismo parecía mostrar fisuras. En diciembre, una de las fuentes citadas por el diario británico aseguró que Delcy Rodríguez transmitió un mensaje directo a representantes del Gobierno estadounidense en el que afirmaba que Maduro “tenía que irse” y que ella estaba dispuesta a trabajar con el escenario que surgiera después. Estas comunicaciones, siempre según The Guardian, no se hicieron públicas hasta ahora.
El papel de Estados Unidos y la evaluación del escenario
La investigación periodística señala que Marco Rubio, secretario de Estado y asesor de seguridad nacional de Trump, inicialmente se mostró reticente a establecer cualquier tipo de entendimiento con figuras centrales del régimen chavista. No obstante, con el avance de los contactos y ante la posibilidad de un vacío de poder tras la salida de Maduro, Rubio habría considerado que los compromisos expresados por Delcy Rodríguez representaban una alternativa para evitar un escenario de caos institucional en Venezuela.
El diario también recuerda que ya en octubre el Miami Herald había informado sobre conversaciones canalizadas a través de Catar, en las que Delcy Rodríguez habría planteado la posibilidad de encabezar un gobierno de transición si Maduro dejaba el cargo. Aquellas gestiones, según se conoció entonces, no llegaron a un acuerdo concreto, pero evidenciaron que existían canales de comunicación abiertos.
Coordinación y vínculos internacionales
Otro de los elementos revelados por The Guardian es que asesores clave de la administración Trump mantuvieron contactos frecuentes con Jorge y Delcy Rodríguez para coordinar asuntos operativos, como los vuelos quincenales de venezolanos deportados desde Estados Unidos. Estos intercambios se habrían desarrollado de manera regular, incluso mientras Maduro seguía formalmente en el poder.
En paralelo, el medio británico destaca la cercanía personal de Delcy Rodríguez con Catar. Según el reporte, miembros de la familia gobernante de ese país la consideraban una amiga, lo que facilitó que Doha actuara como un canal de intermediación en algunos de los contactos entre el chavismo y Washington.
Sin colaboración para derrocar a Maduro, pero con sabor a traición
Pese a lo delicado de las revelaciones, The Guardian subraya que, de acuerdo con las fuentes consultadas, ni Delcy ni Jorge Rodríguez colaboraron activamente con Estados Unidos para derrocar a Nicolás Maduro. El compromiso que habrían expresado estaba condicionado a un escenario posterior a su salida, no a una participación directa en acciones para sacarlo del poder. No obstante, los mensajes dejan el sabor de que en efecto se trató de una traición que buscaba la salida del poder de Nicolás Maduro, de alguna manera, como efectivamente ocurrió.
Las fuentes citadas insisten en que no se trató de un golpe de Estado orquestado por los hermanos Rodríguez, sino de contactos políticos orientados a garantizar una transición ordenada en caso de que el líder chavista dejara el cargo. Aun así, la información ha generado un fuerte impacto político y mediático, al poner en entredicho la cohesión interna del régimen en uno de sus momentos más críticos.
Un escándalo con repercusiones políticas
La publicación de The Guardian añade presión a un escenario ya marcado por la incertidumbre tras la captura de Maduro y el nombramiento de Delcy Rodríguez como presidenta interina el pasado 5 de enero. Las revelaciones reavivan el debate sobre las divisiones internas del chavismo, el papel de los actores internacionales y las negociaciones que, durante años, se habrían desarrollado lejos del escrutinio público.
Por ahora, ni Delcy Rodríguez ni Jorge Rodríguez han emitido declaraciones oficiales en respuesta directa a la investigación del diario británico. Mientras tanto, el contenido del reportaje sigue siendo analizado por observadores políticos dentro y fuera de Venezuela, en un contexto en el que el futuro del país continúa siendo incierto y altamente condicionado por factores internos y externos.




