Atlético Nacional de manera oficial hizo el anuncio de su nueva contratación, el experimentado lateral derecho y múltiple campeón con River Plate, el argentino Milton Casco. Esta incorporación no solo representa un refuerzo de peso para la plantilla dirigida por Diego Arias, sino que envía un mensaje de ambición continental al resto de los clubes de la región.
A sus 37 años, Casco, pieza clave de River Plate por muchos años y con quien levantó: 1 Libertadores, 2 Recopas Suramericanas, 1 trofeo de campeones, 1 Liga, 2 Supercopas argentinas y 3 Copas Argentinas, se puso la camiseta de Atlético Nacional con un solo objetivo: Continuar cosechando títulos. Su palmarés es el reflejo de una carrera construida sobre la constancia y la inteligencia táctica en uno de los contextos más exigentes del mundo.

La llegada del argentino ha generado un intenso debate en las calles de Medellín y en las redes sociales. Aunque una parcial de la hinchada ha señalado que su avanzada edad impedirá tener un rendimiento óptimo, otro sector resalta el liderazgo y la experiencia de haber competido al máximo nivel por tantos años y siendo titular indiscutible del equipo de la banda cruzada. Para los defensores de su fichaje, la jerarquía no tiene fecha de vencimiento, especialmente en torneos de eliminación directa.

Con la firma del contrato, el defensor argentino está listo para comenzar entrenamientos y conocer a sus nuevos compañeros, donde seguramente pondrá su granito de arena en cuanto a liderazgo y referente profesional como lo son hoy en día en el equipo antioqueño David Ospina, Matheus Uribe o William Tesillo. Esta columna vertebral de veteranos busca blindar el camerino y guiar a las jóvenes promesas del club hacia la excelencia.
Una vez puesto a punto, Casco seguramente será el dueño de la banda izquierda reemplazando a Camilo Cándido, quien ayer igualmente se despidió de la hinchada a través de sus redes sociales. El reto es mayúsculo, pues cubrirá un sector donde la proyección y el retorno son vitales. Con River Plate, Milton Casco alcanzó a disputar 316 partidos, una cifra que avala su resistencia física y vigencia. Con Atlético Nacional firmó contrato por un año y llega como agente libre, una apuesta desde lo económico y lo deportivo que espera la dirigencia verde sea frutífera.



