El Metro de Medellín dio inicio a uno de los proyectos de expansión y modernización más relevantes de su historia reciente: el ensamblaje de 13 nuevos trenes que permitirán mejorar la capacidad, la frecuencia y la comodidad del sistema de transporte masivo del Valle de Aburrá. La iniciativa cuenta con una inversión superior a los 515.000 millones de pesos y es financiada de manera conjunta por el Distrito de Medellín, la Gobernación de Antioquia y la empresa Metro.
El proceso comenzó con el ensamblaje del tren prototipo en la planta de la empresa CAF, ubicada en Huehuetoca, México. De forma paralela, el Metro avanza en la preparación de sus talleres en Bello, donde durante el primer semestre de este año se iniciará el ensamblaje local de los otros 12 trenes. En total, el proyecto contempla la incorporación de 39 nuevos vagones al sistema.
Para hacer posible esta producción en Antioquia, el Metro culminó varias adecuaciones internas en los talleres de Bello. Entre ellas se destaca la instalación de un almacén temporal de 1.500 metros cuadrados, diseñado para el almacenamiento de componentes esenciales como motores, frenos, suspensiones y sistemas de transmisión. Estas obras logísticas permiten que la línea de producción local entre en funcionamiento este mismo año.
Según la información oficial, el proyecto ya alcanza un avance cercano al 24% y los diseños de los trenes se encuentran completamente finalizados. Durante 2026 continuará el ensamblaje progresivo de las unidades, con miras a que en 2027 los nuevos trenes entren en operación comercial en las líneas A y B, las de mayor demanda del sistema.
La incorporación de estos trenes tendrá un impacto directo en la calidad del servicio. Con su puesta en funcionamiento, la capacidad del Metro aumentará aproximadamente un 20%, lo que permitirá mejorar la frecuencia en horas pico. Los tiempos de espera promedio pasarán de tres minutos a cerca de dos minutos y veinte segundos, facilitando una atención más eficiente del creciente número de usuarios y reduciendo los niveles de congestión.
Además de los beneficios operativos, el ensamblaje local de los trenes representa un proceso técnico y logístico de gran alcance para la región. Esta iniciativa consolida al Metro de Medellín como un referente nacional en gestión, innovación y modernización del transporte público masivo, al tiempo que fortalece el conocimiento y la experiencia técnica desarrollada en sus propios talleres.




