En medio de las celebraciones de fin de año, cuando millones de familias se reúnen para despedir el año y dar la bienvenida al siguiente, hay hogares en Colombia que viven una realidad distinta, por la ausencia forzada de un ser querido que permanece secuestrado. Con el propósito de hacer visible ese dolor silencioso y mantener viva la esperanza, el tradicional programa Las Voces del Secuestro recopiló una serie de mensajes enviados por familiares de personas que continúan en cautiverio y que pasarán el cierre del año lejos de sus seres amados.
El material fue reunido por Jousep Aly Hoyos, quien hoy lidera el espacio radial que durante años condujo el periodista Herbin Hoyos, recordado por su incansable labor humanitaria en favor de las víctimas del secuestro. En los videos, padres, madres, hijos, esposas y hermanos envían mensajes de amor, fortaleza y esperanza, al tiempo que solicitan pruebas de supervivencia de quienes permanecen privados de la libertad.
Los mensajes no tienen un contenido político ni judicial. Su intención es estrictamente humanitaria. Son palabras sencillas, cargadas de afecto, que buscan atravesar las barreras del silencio y llegar hasta quienes, en medio del cautiverio, enfrentan uno de los momentos más difíciles del año. Para muchas de estas familias, la Navidad y el fin de año representan una mezcla de nostalgia, incertidumbre y resistencia emocional.

Desde IFMNOTICIAS, nos sumamos a la difusión de este material entendiendo que su alcance puede ser determinante. La experiencia histórica de Las Voces del Secuestro ha demostrado que, en múltiples ocasiones, estos mensajes han logrado llegar a oídos de los secuestrados, convirtiéndose en un vínculo vital entre ellos y el mundo exterior.
Jousep Aly Hoyos hizo un llamado a todos los medios de comunicación para replicar este contenido y contribuir a amplificar estas voces que claman por humanidad. “La idea es que estos mensajes lleguen a quienes están secuestrados, que sepan que no han sido olvidados, que sus familias los esperan y los aman. Gracias por ayudarnos a amplificar estas voces”, expresó.
El video compilado recoge testimonios que reflejan el impacto profundo que el secuestro sigue teniendo en la sociedad colombiana. Más allá de cifras y estadísticas, son historias humanas que recuerdan que el cautiverio no afecta solo a quien lo padece, sino también a quienes esperan su regreso.
En este cierre de año, la difusión de estos mensajes se convierte en un acto de solidaridad y memoria. Un recordatorio de que la esperanza sigue siendo un puente posible, incluso en medio de la adversidad, y de que ninguna persona secuestrada debe sentirse abandonada.



