Las autoridades de gestión del riesgo mantienen seguimiento a las emergencias generadas por las lluvias de los últimos días, mientras un nuevo frente frío que se desplaza desde el hemisferio norte podría intensificar las precipitaciones durante el fin de semana en varias regiones del país.
El balance preliminar da cuenta de 51.929 familias reportadas a nivel nacional, dentro de un registro que la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) califica como dinámico.
El director de la entidad, Carlos Carrillo, señaló que uno de los focos de mayor afectación se concentra en el departamento de Córdoba, donde el reporte supera las 33.400 familias impactadas por inundaciones. Según la evaluación oficial, el área anegada en esa región podría rondar las 35.000 hectáreas.
Las emergencias están asociadas al desbordamiento de los ríos Sinú y San Jorge, que han generado afectaciones en municipios con daños en viviendas, cultivos e infraestructura vial.
Carrillo indicó además que no existe riesgo estructural en la presa de la hidroeléctrica de Urrá. La central permanece bajo control y la generación de electricidad fue suspendida desde el día anterior como medida preventiva. Sin embargo, las autoridades esperan que los niveles de precipitación puedan incrementarse a lo largo del fin de semana de acuerdo con los pronósticos del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam).
El Ideam advirtió que entre el 6 y el 9 de febrero la influencia del nuevo frente frío puede provocar lluvias más intensas, vientos y oleaje en el Caribe. El organismo señaló que estas condiciones pueden derivar en inundaciones, crecientes súbitas de ríos, deslizamientos y mar de leva, especialmente en la región Caribe, el noroccidente de la región Andina y el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.
Durante la última semana, distintas zonas del norte y noroccidente del país han registrado emergencias asociadas a un primer frente frío que ingresó al mar Caribe, en un periodo que habitualmente presenta menores precipitaciones.
Carrillo explicó que el comportamiento climático observado resulta inusual frente al patrón esperado para esta temporada, lo que ha contribuido al desbordamiento de fuentes hídricas y a la expansión de áreas inundadas en zonas urbanas y rurales.
Las autoridades nacionales y territoriales continúan la recolección de información para actualizar el censo de damnificados y coordinar la respuesta institucional. Los organismos de socorro mantienen monitoreo en cuencas y zonas costeras ante la posibilidad de nuevas crecientes y eventos asociados a las lluvias previstas para los próximos días.







