Desde Washington, la senadora colombiana María Fernanda Cabal lanzó una advertencia sobre la reunión internacional que el presidente Gustavo Petro tiene prevista en Bogotá los próximos 24 y 25 de enero, en la que participarán organizaciones y movimientos vinculados a la llamada Internacional Progresista. La intervención de la congresista se dio en el marco del foro “60 años de terror cubano: cómo La Habana estableció una red internacional de terror desde 1966”, organizado por el Center for a Free Cuba y que congregó a líderes políticos, académicos y defensores de la democracia.
Durante su intervención, Cabal señaló que la convocatoria impulsada por el Gobierno colombiano busca articular una red política e ideológica de alcance internacional, con el propósito de reorganizar alianzas y construir una narrativa alternativa frente a los recientes cambios en el escenario geopolítico regional. Según la senadora, este tipo de encuentros adquiere especial relevancia en un momento que considera decisivo para el futuro democrático de varios países de América Latina.
La congresista explicó que, a su juicio, estas articulaciones internacionales tendrían como objetivo incidir en procesos electorales y legislativos, así como respaldar proyectos políticos afines a modelos de gobierno que han sido cuestionados en la región. En ese sentido, hizo un llamado a observar con atención quiénes respaldan financiera y políticamente estas iniciativas, tanto desde estructuras visibles como desde apoyos que no siempre son públicos.
En su discurso, Cabal afirmó que este tipo de estrategias no son nuevas y que, históricamente, han formado parte de dinámicas del comunismo internacional. Sostuvo que dichas corrientes, según su análisis, buscan reconfigurar el relato político y social, presentando a actores armados o responsables de violencia como víctimas, mientras se cuestiona a instituciones democráticas y a las Fuerzas Armadas de distintos países.
La senadora también recordó que, tras el fin de la Guerra Fría y la caída del Muro de Berlín, estos movimientos habrían transformado sus mecanismos de financiación. De acuerdo con su intervención, pasaron de depender del apoyo soviético a otras fuentes de recursos, lo que, en su concepto, ha tenido impactos en la estabilidad política de la región.
Finalmente, Cabal hizo un llamado a lo que denominó “valor civil” para enfrentar la propaganda ideológica y defender una visión de la historia sustentada en hechos verificables. En su cierre, subrayó que la democracia no solo se ve amenazada por la violencia directa, sino también cuando, según sus palabras, se permite que narrativas falsas se consoliden como versiones oficiales de la realidad.



