La líder de la oposición venezolana, María Corina Machado, ofreció una rueda de prensa en EE.UU. tras sostener reuniones con senadores republicanos y con el presidente Donald Trump.
El encuentro con los medios se realizó en la sede de la Heritage Foundation, centro de pensamiento vinculado a sectores conservadores de ese país, y estuvo marcado por señalamientos directos contra la vicepresidente interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, a quien identificó como parte central del actual engranaje de poder en Caracas.
Durante su intervención, Machado afirmó que Rodríguez actúa dentro de una “estructura criminal” y aseguró que su rol responde a órdenes externas y a presiones derivadas del escenario internacional.
Según la dirigente opositora, la permanencia del actual modelo político en Venezuela se sostiene en un aparato de control que, dijo, incluye mecanismos de represión y centros de detención bajo dirección civil. En ese contexto, insistió en que la correlación de fuerzas ha cambiado y que el costo de mantenerse en el poder es hoy mayor que el de una salida política.
Machado sostuvo que el respaldo de Estados Unidos resulta determinante en este momento y señaló que la posición asumida por la administración Trump marca un punto de inflexión.
En su exposición, reiteró que la oposición representa un mandato popular mayoritario y que ese respaldo ciudadano es un factor que, según dijo, no puede ser excluido del proceso político en curso. También afirmó que más del 80% de las fuerzas armadas no respaldan al actual poder civil, al tiempo que atribuyó el control efectivo del Estado a una estructura de carácter represivo.
En su balance, la dirigente opositora comparó el escenario regional con procesos de transformación ocurridos en Europa del Este a finales del siglo XX y vinculó la situación venezolana con impactos directos en otros países, como Cuba. Indicó que una eventual transición implicaría el desmontaje progresivo de los mecanismos de coerción y la convocatoria a procesos electorales con garantías, sin fijar fechas ni plazos específicos.
Machado también se refirió a su reciente salida de Venezuela, episodio que describió como un traslado con dificultades técnicas y riesgos de seguridad, y reiteró su intención de regresar al país. Señaló que su presencia en EE. UU. no responde a intereses personales, sino a una representación política conferida por sectores de la ciudadanía que, aseguró, respaldaron a la oposición en procesos electorales previos.
En relación con Delcy Rodríguez, la líder opositora afirmó que no representa la voluntad popular y la señaló como aliada de gobiernos como los de Rusia, China e Irán. También mencionó presuntos vínculos del actual poder con economías ilegales y redes armadas, argumentos que utilizó para reforzar su llamado a una reconfiguración del sistema político venezolano.
La comparecencia cerró con un llamado a la comunidad internacional para acompañar el proceso que, según Machado, ya se encuentra en marcha, y con la reiteración de que el futuro de Venezuela debe definirse a partir del ejercicio efectivo de la soberanía popular.





