La jueza federal Margaret Garnett desestimó los cargos que podrían haber llevado a Luigi Mangione a enfrentar la pena de muerte por el asesinato de Brian Thompson, director ejecutivo de UnitedHealthcare, ocurrido en diciembre de 2024 en Manhattan.
Esta víctima, de 50 años, fue tiroteada en plena vía pública mientras salía de su hotel, un hecho que conmocionó a la ciudad y generó un extenso operativo policial.
Mangione, de 27 años y oriundo de Baltimore, Maryland, fue detenido cinco días después en un restaurante de comida rápida en Pensilvania, a unos 370 kilómetros del lugar del crimen.
La magistrada retiró específicamente los cargos de asesinato y porte de un arma con silenciador a nivel federal, delitos que permitían solicitar la pena capital.
Pese a esto, Garnett explicó que su decisión respondió a que solo los cargos iniciales de acoso interestatal y homicidio cumplían la definición legal de “delito violento” bajo la ley federal, mientras que los otros cargos no la alcanzaban.
La jueza precisó que, a pesar de este ajuste, el caso contra Mangione continuaría su curso por los cargos que podrían implicar cadena perpetua sin libertad condicional.
En paralelo, la jueza determinó que se admitieran como pruebas los objetos hallados en la mochila de Mangione durante su detención, entre ellos una pistola y un cargador, elementos que podrían vincularlo con el crimen.
La defensa había solicitado que se excluyeran alegando que el registro fue realizado sin orden judicial, solicitud que fue rechazada.
El caso de Mangione también se ha visto marcado por un insólito intento de liberación de la cárcel federal de Brooklyn en enero de 2026. Mark Anderson, de 36 años y residente de Mankato, Minnesota, se presentó en el centro penitenciario haciéndose pasar por agente del FBI, portando un cortador de pizza y un tenedor largo de barbacoa.
Anderson alegó que poseía una supuesta orden judicial para liberar a Mangione, pero fue detenido de inmediato tras comprobarse la falsedad de su documentación. Desde su arresto en 2024, Mangione ha recibido cartas, fotografías y libros de simpatizantes, y su caso se ha vuelto bastante mediático, así mismo, sus traslados a los tribunales han sido acompañados por manifestaciones públicas de apoyo, de igual manera ha recibido donaciones para su defensa legal que ya superaron el millón de dólares.
Mangione se había declarado inocente de todos los cargos federales y estatales en su contra, incluyendo asesinato y acoso, mientras que su caso sigue siendo investigado a nivel estatal, donde podría enfrentar cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.





