Las delegaciones de Irán y Estados Unidos concluyeron en Suiza una nueva ronda de conversaciones indirectas centradas en seguridad y en el programa nuclear iraní. El encuentro se extendió por cerca de tres horas y media y se realizó mediante intercambio de mensajes a través del Sultanato de Omán, que actuó como mediador entre ambas partes.
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araqchi, informó que durante la sesión se acordaron lineamientos generales que servirán de base para la elaboración de un posible texto de entendimiento. Tras el encuentro, señaló a la televisión estatal que las conversaciones avanzaron sobre aspectos técnicos relacionados con sanciones y compromisos nucleares, y que el diálogo permitió definir un marco inicial para continuar el trabajo diplomático.
La reunión se desarrolló en la Embajada de Omán en Ginebra y correspondió al segundo intercambio entre ambos gobiernos desde la reanudación del proceso a comienzos de febrero en Mascate. Las delegaciones mantuvieron el formato indirecto a solicitud de Teherán, que insiste en no sostener reuniones cara a cara con representantes estadounidenses.
El contexto de las negociaciones estuvo marcado por movimientos militares en la región. EE. UU. ha desplegado unidades navales en el golfo Pérsico, mientras fuerzas iraníes realizaron maniobras en el estrecho de Ormuz. En paralelo a la ronda diplomática, el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que participará de manera indirecta en futuras conversaciones y expresó que espera un acuerdo que evite una escalada militar.
Desde Irán, el líder supremo, Alí Jamenei, reiteró que su país no negociará el alcance ni el tipo de su armamento misilístico. En una intervención pública, sostuvo que la capacidad disuasoria forma parte de la seguridad nacional y cuestionó cualquier intento de fijar condiciones previas sobre el resultado de las conversaciones nucleares.
Las posiciones de ambas partes continúan distantes en temas centrales. Irán ha indicado que no aceptará la eliminación total del enriquecimiento de uranio ni restricciones a su programa balístico. A su vez, ha planteado que cualquier avance deberá incluir discusiones sobre el levantamiento de sanciones económicas. EE. UU. mantiene como prioridad límites verificables al programa nuclear iraní.
Tras la sesión, los equipos negociadores acordaron seguir los contactos técnicos bajo la mediación omaní. No se anunció un calendario oficial para la siguiente ronda, aunque las delegaciones confirmaron que el canal diplomático permanece abierto mientras se desarrollan los trabajos sobre el borrador de un eventual pacto.






