El Gobierno de Irán aseguró hace poco que Estados Unidos no debía permitir que otros países influyeran en su política exterior ni en las conversaciones nucleares, en un mensaje dirigido en particular a la visita del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, a Washington.
En una rueda de prensa, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Baghaei, señaló que la contraparte de Teherán en las negociaciones era exclusivamente Estados Unidos.
“Corresponde a Estados Unidos decidir de manera independiente, sin someterse a presiones ni a influencias destructivas que perjudican a la región e incluso van en contra de los propios intereses estadounidenses”, dijo Baghaei, al referirse de manera implícita al papel del gobierno de Israel.
El diplomático calificó al régimen israelí como un factor generador de crisis en Oriente Medio, responsable de inseguridad durante más de ocho décadas, y sostuvo que la política exterior estadounidense se había visto afectada por un “acompañamiento y subordinación” a las demandas del país hebreo.
Las declaraciones se produjeron justo un día antes de que Netanyahu se reuniera con el presidente estadounidense, Donald Trump, para presentar su perspectiva sobre las negociaciones con Irán.
El primer ministro de Israel, afirmó que abordaría no solo la limitación del enriquecimiento de uranio, sino también la reducción del programa de misiles balísticos iraní y el cese del apoyo a milicias regionales como Hizbulá, unas demandas que Teherán rechazó, aunque por otro lado se mostró dispuesto a algunas limitaciones nucleares a cambio del alivio de sanciones.
En este sentido, Netantahu destacó ante la prensa su relación cercana con Estados Unidos, señalando que se trataba de su séptimo viaje oficial desde el inicio del segundo mandato de Trump, sin contar la visita que hizo el presidente estadounidense al Parlamento israelí en octubre pasado.
También mencionó que discutirían la situación en la Franja de Gaza, donde, pese al alto el fuego, continuaban los ataques diarios y al menos tres personas habían muerto ese martes.
Hay que recordar que las negociaciones nucleares entre Washington y Teherán se habían reanudado la semana anterior, siendo la primera reunión desde la guerra de doce días entre Irán e Israel en junio del año pasado, en la que Estados Unidos participó con bombardeos a instalaciones nucleares iraníes.
Este proceso se ha dado en un contexto de amenazas militares por parte de Trump y del despliegue de la flota encabezada por el portaaviones USS Abraham Lincoln en aguas cercanas a Irán.






