Las autoridades judiciales de Estados Unidos se preparan para dar a conocer de manera formal la imputación de cargos en contra de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, de acuerdo con un documento divulgado por la fiscal general estadounidense, Pamela Bondi.
Según la información, la acusación fue formulada por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York y los vincula con una presunta estructura criminal relacionada con el narcotráfico internacional y otros delitos asociados.
Según el expediente, la Fiscalía sostiene que Maduro y Flores habrían participado en una organización dedicada al tráfico de drogas, el cobro de sobornos y la ejecución de actos violentos vinculados a estas actividades ilícitas. Entre los hechos señalados se incluyen golpizas, torturas y asesinatos presuntamente cometidos para garantizar el funcionamiento de la red criminal.
El documento judicial atribuye a ambos la supuesta orden de secuestros, agresiones físicas y homicidios contra personas que mantenían deudas relacionadas con el narcotráfico o que interferían en las operaciones de la organización. Estas acciones, de acuerdo con la acusación, formaban parte de los mecanismos de control utilizados por la estructura criminal.
La Fiscalía describe a Nicolás Maduro como una figura central dentro del entramado del narcotráfico en Venezuela. El escrito menciona presuntos vínculos con organizaciones criminales internacionales como el Cártel de Sinaloa, los Zetas y el Tren de Aragua, así como con grupos armados en Colombia, entre ellos el ELN y las FARC. En la acusación también figuran otros altos funcionarios y jefes criminales, como Diosdado Cabello y el líder del Tren de Aragua, conocido como alias “Niño Guerrero”.
De acuerdo con el documento, los acusados habrían conspirado para introducir toneladas de cocaína en territorio estadounidense. Este señalamiento ha sido citado por el presidente Donald Trump en meses recientes como argumento para justificar acciones de su gobierno en relación con Venezuela.
Las autoridades estadounidenses también sostienen que funcionarios venezolanos habrían permitido que organizaciones criminales aseguraran rutas, protección armada y canales de distribución para el tráfico de cocaína hacia Estados Unidos.
Nicolás Maduro podría enfrentar cargos por conspiración de narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína, posesión de ametralladoras y artefactos destructivos, así como conspiración para poseer este tipo de armamento contra Estados Unidos.
Durante su declaración pública, la fiscal general Pamela Bondi agradeció al presidente Trump por, según dijo, exigir rendición de cuentas en nombre del pueblo estadounidense. También reconoció la participación de las fuerzas militares involucradas en el operativo de captura, al que calificó como exitoso.




