Las recientes declaraciones del presidente Gustavo Petro sobre la figura de Jesucristo generaron una fuerte reacción de rechazo por parte de la Iglesia Católica y de amplios sectores de la comunidad creyente en Colombia. Los pronunciamientos del mandatario, en los que se refirió de manera especulativa a la vida personal y sexual de Jesús, fueron considerados ofensivos por fieles y líderes religiosos, quienes señalaron una tergiversación de los principios centrales de la fe cristiana.
Ante la controversia, la Conferencia Episcopal de Colombia emitió un comunicado oficial en el que expresó su rechazo a lo que calificó como una falta de respeto hacia las creencias religiosas de millones de colombianos. En el documento, los obispos reiteraron la posición doctrinal de la Iglesia sobre Jesucristo como Hijo de Dios y Salvador, subrayando que su figura no se limita a la de un personaje histórico, sino que representa el centro de la fe cristiana y, por tanto, merece respeto y veneración.
“El nombre de Jesucristo es santo y su persona reclama el respeto y la adoración con la que se trata al Dios verdadero”, señala el pronunciamiento, en el que se enfatiza que las afirmaciones públicas que desvirtúan su vida y mensaje afectan directamente las convicciones religiosas de quienes profesan la fe católica.
La Conferencia Episcopal recordó además que el ordenamiento jurídico colombiano protege la libertad religiosa. En ese sentido, citó la Constitución de 1991, la Sentencia C-817 de 2011 de la Corte Constitucional y la Ley Estatutaria de Libertad Religiosa y de Cultos (Ley 133 de 1994), normas que obligan al Estado y a sus funcionarios a respetar, proteger y no interferir en las creencias de los ciudadanos. Según los obispos, ningún servidor público está llamado a emitir juicios teológicos sobre las convicciones religiosas de la población.
En el comunicado, los prelados hicieron un llamado a la prudencia y al respeto en el debate público, especialmente cuando se abordan temas sensibles para la fe de millones de personas. Asimismo, invitaron a quienes tengan dudas sobre la figura de Jesús a acudir a las fuentes tradicionales del cristianismo, como los Evangelios y el Catecismo de la Iglesia Católica, y a evitar afirmaciones ligeras o interpretaciones alejadas de la doctrina.
Finalmente, la Iglesia reiteró su compromiso histórico con el respeto a las instituciones, la convivencia pacífica y la legalidad, pero pidió de manera expresa que ese respeto sea recíproco. “Solicitamos que se respete nuestra fe, nuestro derecho a profesarla y a difundirla”, concluye el comunicado firmado por el arzobispo de Cartagena, Francisco Javier Múnera Correa, presidente de la Conferencia Episcopal, junto a los demás miembros de la directiva.
El pronunciamiento se suma a las múltiples expresiones de inconformidad de fieles que han pedido mesura y consideración frente a temas religiosos en el discurso político nacional, mientras las redes sociales arden co inconformidad y rechazo al presidente.





